Un 15% de los usuarios de Twitter no son reales, son bots. A esa conclusión llegó un estudio elaborado por la Universidad del Sur de California.

Esto quiere decir que 48 millones de las 319 millones de cuentas que hay en la red social están automatizadas.

Son esas cuentas que son programables, publican información de forma automática y no interactúan de forma sofisticada dentro de la plataforma.

Pueden compartir tuits, marcar publicaciones como favoritas o seguir a otros usuarios que los siguen. Pero, hasta el momento, no se involucran en debates acalorados (ni de ningún tipo) con otros cibernautas.

Pueden resultar útiles para difundir datos, ya que pueden ser programadas, y también para sumar seguidores.

En algunos casos son parte de una estrategia de comunicación de algunas marcas o productos.

Si bien estos sistemas automatizados pueden ser beneficiosos para algunos, para otros podrán resultar un tedio. Lo mismo puede ocurrir, incluso, con algunos usuarios reales.

Para estos casos, Twitter cuenta con varias herramientas de moderación: las cuentas pueden ser bloqueadas o silenciadas.

Para eso basta con pararse junto al tuit del usuario en cuestión y desplegar el menú de opciones en la parte superior. Con apenas un click es posible conseguir silencio cibernético. Y eso, a veces, no es poco.