El profesional catamarqueño Esteban Vera, integró un equipo de científicos que comprobó que la doxiciclina puede frenar la muerte de neuronas.

Vera participó en la investigación liderada por una científica argentina que demostró que un viejo antibiótico, en muy bajas dosis, puede reducir la toxicidad de una proteína responsable de propagar la muerte de las neuronas en la enfermedad de Parkinson. El descubrimiento fue publicado por la revista Scientific Reports, del grupo editorial Nature.

El equipo de investigación encabezado por Rosana Chehín, investigadora independiente del Conicet en el Instituto Superior de Investigaciones Biológicas (Insibio, Conicet-UNT) y Rita Raisman-Vozari, del Instituto para el Cerebro y la Médula espinal (ICM), de París, Francia, le aplicó a neuronas en cultivo doxiciclina, un antibiótico que fue patentado en 1957 y su uso comercial comenzó diez años después. Pertenece al grupo de las tetraciclinas y frecuentemente es utilizado para el tratamiento de las neumonías y otras infecciones.

Rosana Chehín explica que las enfermedades neurodegenerativas se caracterizan por una importante pérdida de neuronas en el sistema nervioso central, lo que se traduce en una disminución de funciones motoras, cognitivas y autónomas de las personas que las padecen.

“Lo interesante de este estudio es que lo que hace es tratar de frenar un proceso que va a llevar en definitiva a la disfunción de las neuronas y muerte de las mismas”, añade.

Además, destaca otra ventaja: al tratarse de una droga conocida y de amplio uso durante mucho tiempo “ya se conocen cuáles son los efectos adversos que se podrían esperar”. Y aunque admite que hasta llegar a su aplicación masiva puede haber un trayecto prolongado por recorrer, destaca que “son estrategias que no van a buscar el síntoma, sino a detener el proceso neurodegenerativo. En definitiva, lo que se busca es la curación de la enfermedad”, añadió Gatto.

En el mundo, la enfermedad de Parkinson tiene una prevalencia muy variable, que oscila entre el 1,8 al 12% dependiendo del país. En la Argentina la prevalencia ronda el 5%, incluyendo a los mayores de 65 años.

 

 

Epígrafe: Esteban Vera (Primero, de la izquierda)