Ayer a la mañana, mientras esperaba mi turno para el médico en un Sanatorio muy reconocido de Catamarca, observé que ingresaba al mismo una pareja de mediana edad.

 
Me dí cuenta enseguida que había entre ellos un forcejeo, que el hombre trataba de disimular “abrazando” a la mujer.

 
Mi instinto y mi rechazo visceral hacia este tipo de trato y manipulación, me puso en alerta.

 
Seguí observando la escena la cual cada vez se ponía más tensa en medio de un gran número de personas que hacían cola para ser atendidas, o que se encontraban sentadas en los bancos y bar del sanatorio; no se si algunas de ellas se habrán percatado de algo… pero yo no aguanté más y suponiendo el peligro que podría correr la mujer, me acerqué y dirigiéndome directamente a ella, le dije;

 

 ¿necesita ayuda?
Si!, me dijo. Vi terror en sus ojos y se me estrujó el corazón.
Venga conmigo, le dije…

Lo que siguió fue increíble. El hombre ganó por su fuerza, pero también por el miedo que imponía en la mujer…

 
Incapaz de poder enfrentarlo me dirigí a los empleados que atendían el mostrador del sanatorio y pedí por la Seguridad.

 
Mi sorpresa fue grande cuando me contestó: No hay seguridad en este Sanatorio…. (Sin palabras)

 
“Entonces por favor llamé a la policía…. Hay una persona…. etc., etc., etc.”
A lo que me respondió: “¡No tengo línea!!!!”

 
Salí hacia calle Salta buscando un consigna policial, alguien que se impusiera, que ayude…

 
No tuvimos suerte, ni la pobre mujer, ni yo…

 
Volví nuevamente al Sanatorio..

 
La pareja… ya no estaba…

 
Un nudo en la garganta, dolor, indignación, impotencia…

 
Sólo quedaba lo único que no falla: Clamé a Dios para que proteja a esa mujer y a todas las mujeres, víctimas del machismo, o de lo que quiera llamarse.

 
El 8 se celebrará el día de la mujer…

 
No se si reír o llorar…

 
Ni uno, ni otro… Volveré a clamar a Dios y sé que sólo El nos consolará…
Y quizá llegue a oídos de los que tienen que ver con los sanatorios y adviertan que podrían poner algún personal de seguridad… y tal vez una línea gratuita para un S.O.S. en casos como estos.

 

Alicia Ponce