“Soy una de las tantas personas que fue el pasado martes 24 de mayo de 2016 a ver el shows que brindaba el señor Carlos “La Mona” Jiménez, soy una de las tantas bailarinas y bailarines, seguidores o fanáticos como nos quieran llamar, que viaja a ver y a disfrutar de una aventura y de una experiencia con amigos…

 

Somos gente y me consideró gente trabajadora que junta peso por peso para ir a disfrutar de lo que le gusta… No somos negros choros, no somos drogadictos somos gente como cualquiera, jóvenes que salimos a bailar, que tenemos familia que se preocupan y nos esperan cada noche que salimos o las veces que viajamos…

 

Mi pregunta es ¿merecemos todo esto que se dice? ¿Merecemos ser tratados como escoria sólo por el hecho de que nos guste un género musical? Lo que paso en la provincia de Catamarca el martes fue algo muy triste, el sentirme humillada por ser cordobesa, por ser cuartetera”.
Nadie más que los que viajamos sabe lo que nos pasó, la forma en que nos trataron, ver a mis amigos ser maltratados, golpeados e incluso ser detenidos sin motivo alguno. Sólo por el hecho de ser cordobés, de llevar la camiseta de nuestros clubes de fútbol. Lo que hicieron las autoridades tanto Gendarmería, policía de la provincia de Catamarca y Guardia de infantería con nosotros no tiene nombre o mejor dicho si tiene nombre, ABUSO DE AUTORIDAD…

 

Nos golpearon, nos humillaron, nos robaron nuestras camisetas, nos quitaron la mitad de la bebida que llevábamos y hasta nos pidieron coimas de plata para poder seguir avanzando por ruta… siendo que son ellos los que tienen que cuidarnos y salvaguardar nuestras vidas…”
“Hasta cuándo vamos a sufrir esta discriminación… No todos somos iguales, no nos metan en la misma bolsa del montón. Realmente lo vivido esa noche no lo olvidó más. Es algo para reflexionar… les dejo algunas imágenes para reflexionar. Muchas gracias por su atención”.