El ciclo busca formar parejas a partir de un participante que ama en secreto a otra persona. Pero en el segundo programa ocurrió un papelón.

El lunes estrenó en la pantalla de El Trece Ojos que no ven un “talk show” conducido por la siempre efectiva Andrea Politti.

El programa tiene como protagonista a una persona que ama en silencio a otra, por ejemplo, una amiga a la que nunca pudo confesarle lo que sentía. El ciclo busca encontrar a esas personas y formar una pareja.

¿Cómo funciona? En cada programa, el “admirador” y “admirado” (con una venda en los ojos) se juntan en el estudio y, con el acompañamiento de un psicólogo, un astrólogo y una sexóloga, comienza un “juego de seducción” para poner a prueba la atracción entre los participantes.

Al final, un beso en el cachete por parte del “admirado” significará que las cosas quedan como estaban, y uno en la boca, que la pareja comenzará a delinear una relación.

Polémica

En el segundo programa de Ojos que no ven, se presentaron Alejandro Virlante y Gabriela Romano. “Fueron juntos al colegio y él siempre estuvo enamorado pero nunca se animó a decir nada. Hoy, 33 años más tarde Andrea politti y nuestro equipo de especialistas lo acompañan a dar el gran paso. Será correspondido? Que dicen?”, adelantaron en las redes sociales de El Trece antes de la emisión de la polémica.

La olla se destapó cuando un usuario en las redes sociales demostró que los participantes eran pareja desde 2010 y estaban comprometidos. A partir de ese momento estallaron los comentarios criticando la seriedad del programa y dando más información de la pareja.