Los santamarianos muy tristes y abatidos ante la noticia vinculada a los submarinistas y sus familias del ARA San Juan. Por otro lado, también cargados de dudas y sospechas ante los que está pasando con respecto al fiscal Dr. Marcelo González, quien está ante la realidad de ser juzgado por que casi nunca realizo sus tareas con la más absoluta responsabilidad y como consecuencia redujo a la justicia a un espectáculo cargado de dudas, autoritarismo, negligencia, mal desempeño desconocimiento, injusticias muy a la vista de esta comunidad.

El propio fiscal de estado Dr. Simón Hernández, ya en el año 2009 descalifico la actuación de González, considerando que “obro con desconocimiento de los institutos básicos de nuestro sistema institucional provincial”, al igual que la Cámara Penal y los Juzgados Correccionales conceptuaron en muchas oportunidades de deficientes las etapas de instrucciones que el Dr. González realiza con el consiguiente perjuicio.

Entonces, los familiares de más 20 muertes violentas ocurridas y sin definición de la fiscalía con improlijas actuaciones que solo nos confirmaron más dudas y sospechas de su desempeño, cargando odios y rencores en las familias afectadas, hoy sentimos que realmente “el pez por la boca muere” por qué ante la inconducta propia no supo interpretar los textos que marcan las leyes y la constitución, al contrario, intentó acomodarlas a su propio beneficio.

Las victimas con sus familias que aun lloran sin consuelo sufrieron y soportaron sus actitudes de proyectar su incompetencia, destrucción del orden social, mala praxis por desconocimiento jurídico, a la institución judicial son entre otros: Claudio Fajaraldine, Matías Cruz, Ángel Rafael Costilla, Félix Valoy Cruz, Wilson Pacheco, Guillermo “Cacho” Julio, Cristina Montoya, Juan De Olivera, Meléndez Ganoza, Víctor Flores, Daniel Mamani entre otros.

Lo que está pasando en el JURI de enjuiciamiento lo podríamos llamar “empresa de rescate” pues, tenemos la gran ilusión que será un proceso que va al fondo y pone en tela de juicios padrinazgos, rutinas de mentiras y discursos, impostación autorreferencial, acomodos para ir a buscar de lleno las ideas sinceras que apliquen las leyes para el fortalecimiento de la justicia en su conjunto,( hay mucho por hacer,) con una mirada puesta en el futuro y que sea opuesta a muchas realidades y situaciones que hoy vivimos. Es la oportunidad de gestar una justicia centrada en el servicio y el bien común, dándonos una respuesta a la incertidumbre de una comunidad dañada por privilegios y viendo a diario como el Fiscal con la venia del Juez evaden sus responsabilidades de trabajo y con la sociedad de este pueblo mariano.