Con una pantalla siempre encendida y un bisel que gira para activar las funciones, tiene el aspecto de un reloj clásico, pero las funciones de un dispositivo inteligente

Samsung presentó hoy en la Argentina el reloj inteligente que debutó en agosto último en la feria IFA de Berlín, y que continúa con la apuesta que la compañía surcoreana hace por los smartwatches, en este caso con el Gear S3 , compatible con cualquier teléfono con Android 4.4 o superior, o con el iPhone, tanto para ver las notificaciones que llegan al teléfono, usar aplicaciones internas, medir pasos, ritmo cardíaco, consumo de calorías y más. El precio del reloj (en sus dos versiones) es de 11.999 pesos.
Como su antecesor, el Gear S2 , el Gear S3 tiene un diseño clásico con pantalla circular, y usa el sistema operativo que eligió la compañía (Tizen) antes que Android Wear; Samsung dice que tiene 10 mil aplicaciones para el reloj. Aunque la pantalla es táctil, la operación principal se hace con el bisel, para cambiar funciones, ver la lista de aplicaciones y más, complementada con dos botones laterales.
Uno de los mayores cambios respecto de modelos anteriores es que la pantalla Super AMOLED de estos relojes inteligentes está siempre encendida: es decir, no hay que mover el brazo para activarla y que muestre la hora (como en el Apple Watch y la mayoría de los relojes con Android Wear) sino que, como en un reloj tradicional (sea conectado o no) la hora está siempre visible, con un diseño que elija el usuario (hay múltiples disponibles, como en Android Wear o el Apple Watch).
Son dos modelos (Frontier y Classic) que varían en su diseño. Ambos son resistentes al agua y al polvo (certificación de protección IP68), tienen Bluetooth, Wi-Fi, GPS interno, altímetro, barómetro y un reproductor de música interno con 4 GB de almacenamiento propio. Con una batería de 380 mAh, los Samsung Gear S3 pueden alcanzar una autonomía de hasta cuatro días con una carga. Se pueden usar como manos libres para una llamada

Un punto de cambio está en la pantalla, de 1,3 pulgadas; es más grande que la del modelo anterior (el Gear S2); el resultado es equivalente es un reloj con una caja de 46 mm (49 mm en los puntos de enganche de las correas estándar de 22 mm); puede resultar algo grande para muñecas delgadas. Como comparación, el Moto 360 de segunda generación, por ejemplo, tenía dos versiones, de 42 y 46 mm, contemplando esta posibilidad; el Huawei Watch, de 42 mm; el Apple Watch tiene versiones de 38 y 42 mm.

Samsung es, como Apple, una de las pocas compañías que sigue apostando por los relojes inteligentes; después del deceso de Pebble y los problemas de Fitbit, varias compañías, como Lenovo o Huawei, han tomado una posición más cautelosa frente al segmento de los smartwatches, o han optado por los relojes híbridos o conectados, de aspecto tradicional y funciones más limitadas, pero más bajo precio.