Vacaciones de verano + cambio de quincena + tour de compras + la visita del papa Francisco = la “tormenta perfecta” en la frontera entre la Argentina y Chile.

Refuerzan la seguridad: Aumentarán el personal de control en las fronteras para la visita de Francisco al país trasandino, entre el 15 y el 18 de enero, que coincide con la temporada alta; habrá un sistema de cruce por tandas en el paso de Cristo Redentor

Vacaciones de verano + cambio de quincena + tour de compras + la visita del papa Francisco = la “tormenta perfecta” en la frontera entre la Argentina y Chile.

Esa es la ecuación que preocupa al Gobierno y que lo llevó a trabajar en coordinación entre distintos ministerios nacionales, fuerzas de seguridad provinciales y sus contrapartes en Chile para reforzar la seguridad fronteriza y optimizar el flujo de peregrinos y turistas que viajarán al país vecino entre el 15 y 18 de enero, fechas en las que Francisco estará allí en una visita pastoral. Desde el Ministerio del Interior calculan que entre 700 mil y un millón de argentinos van a cruzar por tierra y por aire en ese plazo.

El ministerio encabezado por Rogelio Frigerio , junto al de Seguridad, la Jefatura de Gabinete, Cancillería, con la colaboración Migraciones, Aduana, Senasa y Gendarmería, delinearon un operativo especial para esa semana.

El plan incluye un aumento en la señalización de las rutas, la instalación de puestos de salud cerca de la frontera y un refuerzo en el personal de Gendarmería y las policías locales de las provincias donde hay pasos internacionales: Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan y, especialmente, Mendoza y Neuquén.

El Ministerio de Seguridad ordenó para esas fechas dosificar las licencias del personal, colocar baños químicos, restringir la circulación de camiones e instalar equipos para proveer conectividad a Migraciones, señalaron desde Gendarmería.

Según el plan de coordinación, la cartera encabezada por Frigerio enviará veedores a los pasos internacionales de Pehuenche y Cristo Redentor, en Mendoza, así como a los de Pino Hachado y Cardenal Samoré, en Neuquén, que serán utilizados especialmente para llegar a la ciudad chilena de Temuco, donde el Papa estará 6 horas el 17 de enero. Por su parte, el ministerio dirigido por Patricia Bullrich se encargará de los inspectores en la frontera de Jama, en Jujuy, por donde se espera crucen peregrinos para participar de la misa papal en Iquique (18 de enero), última escala del Santo Padre en Chile antes de volar hacia Perú, donde permanecerá hasta el 21.

Desde los ministerios de Seguridad de ambos países también trabajaron en conjunto para controlar los pasos no habilitados en la Patagonia, ante el posible cruce de mapuches desde la Argentina para participar de las protestas convocadas por la comunidad en Chile por la presencia del Papa en la región de la Araucanía. Entre otras cosas, cuestionan que el Santo Padre brinde una misa en el aeropuerto de Maquehue, cerca de un área 7000 hectáreas que reclaman como usurpada.

Desde el lado chileno también reforzarán la frontera con 51% más de atención en las ventanillas migratorias, incrementarán en un 67% el personal en las zonas de control y duplicarán a los trabajadores de Aduanas, informó el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy.

Francisco viajó a Brasil cuatro meses después de ser elegido pontífice en 2013 para participar de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y en 2015 realizó una gira por Ecuador, Bolivia y Paraguay,. En ese momento también se había estimado que un millón de argentinos asistirían, pero el número final fue considerablemente menor.