Tiziano es un nene con cáncer y por iniciativa propia, su familia “adoptó” a “Tano”, un hombre que hasta hace unos meses, vivía en situación de calle.

Una mañana fría en Entre Ríos, cuando iba al jardín junto a su mamá, se cruzó a una persona en situación de calle. Desde ese momento, se comenzó a gestar esta bella historia.

“Vamos a comprarle algo al abuelo”, pidió el niño a su mamá Florencia, quien contó que compraron bizcochitos y un sándwich. El nene se lo dio y le preguntó: “¿Abuelo estás contento?” Emocionado, Tano le respondió: “Sí, m’hijo”.

“El abuelo nos agradeció y le pregunté qué era lo que más necesitaba. Me contó que le hacía falta calzado, ya que tenía unos borcegos que le hacían doler los pies. Tenía todo lastimado, él tiene un dedo amputado que le dificultaba para caminar”, relató la mamá.

Al día siguiente hicieron el mismo camino para ir al colegio, pero el abuelo no estaba. Tiziano y su mamá recorrieron durante semanas las calles de Entre Ríos hasta que volvieron a verlo. Y desde ese día no se separaron más.

El papá de Tiziano, por su parte aseguró: “No tiene precio todo esto, Tano se dejó apreciar mucho, es agradable. Hemos querido buscar un albergue para él, pero nos ha dicho que en los lugares en donde ha estado, le abren las puertas, pero luego le roban, lo maltratan. Da mucha impotencia. Pensar que nosotros pasamos frío adentro de una casa, y no me quiero imaginar, lo que ha pasado él, en la calle. Gracias a Dios, este invierno lo pasó bien. Él tiene las puertas abierta de mi casa”.