En el Senado de la Nación “avanza el debate por la ampliación de la Corte Suprema”, según la noticia difundida por la agencia oficial Télam, describiendo puntualmente que “el oficialismo (Cambiemos) y la oposición (distintas vertientes peronistas y de partidos provinciales) coincidieron en la importancia de aumentar el número de miembros de la Corte Suprema y en la necesidad de fijar un cupo femenino en su composición, en un plenario de comisiones del Senado”.

Simultáneamente, en Catamarca, el mismo día, el bloque “Participación Popular” de la Cámara de Diputados de la provincia, liderado por el senador nacional Dalmacio Mera, emitió un comunicado expresando “la decisión irrevocable de no acompañar el proyecto de ampliación de los miembros de la Corte de Justicia de Catamarca, enviado por el Poder Ejecutivo provincial”.

En principio nos duele a los peronistas la dualidad típica del “canto del tero” del sector “merista”, que mientras su jefe no abre la boca en Buenos Aires, manda a sus diputados locales a pronunciarse que forma “irrevocable” para no acompañar la iniciativa de nuestro gobierno en la misma iniciativa de “ampliación de miembros de la Corte”.

La información de Télam consigna que el jefe del bloque de senadores de Cambiemos, el radical chaqueño Ángel Rozas, abogó por “un consenso de la mayoría de las fuerzas políticas” como “resultado final y extraordinario” del debate respecto a la ampliación en las comisiones, aseverando que “no me asusta, ni me preocupa” un mayor número de integrantes de la Corte “en términos razonables”.

Y la misma nota agrega que el jefe del bloque de senadores del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto, calificó como “oportuno” el inicio de la discusión sobre la ampliación del número de integrantes del Máximo Tribunal al advertir que la Argentina “tiene una Corte demasiado chica en términos de la extensión y nivel poblacional”.

Primera conclusión; lo que a Cambiemos “no asusta, ni preocupa” y el peronismo considera hasta “oportuno” con relación al tratamiento de “la ampliación de miembros de la Corte” en el Senado Nacional, para los diputados de Mera es una decisión “irrevocable” no acompañar a la propuesta de la compañera Lucía Corpacci con el mismo objetivo.

A margen del comportamiento, típico de padecer “trastorno bipolar” (afección mental de cambios marcados o extremos en el estado de ánimo), agravia la postura “irrevocable” manifestada por los diputados “meristas”, que siendo representantes del peronismo (¿?), un partido forjado y consustanciado con las mejores prácticas democráticas, comprometido con el ejercicio del diálogo y la búsqueda de consensos, antepongan su irremediable decisión de “no revocar” su postura.

El paso de los días, con su insuperable designio como juez de nuestros actos, nos podrá develar si Mera se opone también a la ampliación de la Corte en la Nación, porque hasta ahora con su silencio en el Senado y la actitud de sus seguidores en nuestra provincia parece reproducir el caracterizado “canto del tero”, que pone los huevos en un lado (Buenos Aires) y grita en otro (Catamarca)”.

Juventud del Movimiento Generacional Peronista

Los comentarios están cerrados.