En El juego limpio cinco enfermeras que trabajaron durante la guerra recordaron los momentos difíciles que pasaron y como el instinto maternal que tenían, prevaleció ante el horror.

 

Claudia Patricia Lorenzini. Alicia Reynoso. Estela Morales. Nancy Estancato. María Alejandra Rossini. Esos son los nombres de cinco enfermeras. Los nombres de las mujeres que, como pudieron, casi sin recursos, pero con un instinto humano y maternal admirable, protegieron a los chicos, algunos todavía adolescentes, que quedaban heridos durante la guerra de Malvinas.

En una entrevista en El juego limpio, las mujeres relataron sus historias y pareceres sobre la cruenta situación que les tocó vivir entre abril y junio de 1982. Momentos que están retratados en el libro de Alicia Panero, “Mujeres Invisibles”.

“Nosotros veníamos preparadas de afuera como profesionales recién recibidas. Y en el momento en que llegaron los heridos prevaleció el instinto maternal al que salió del horror de la guerra”, aseguró Lorenzini. “Nos daban papelitos con los números de teléfono para que llamarámos a sus familiares”, agregó.

También rememoró sus sentimientos de ese entonces: “Nos dijeron como curar las lastimaduras, pero a nosotros nunca nos dijeron como curar esas heridas del alma. Y ahí la mujer hizo un papel preponderante”.