La Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (OTPCE) reveló hoy el mecanismo que utilizó para detectar la explosión en el submarino ARA San Juan el 15 de noviembre a las 10.31, unas tres horas después de su comunicación con la base naval de Mar del Plata, en la que había informado sobre un desperfecto que había sido solucionado.

Lassina Zerbo, titular de la OTPCE, publicó en su cuenta de Twitter mapas y registros sobre el tipo de sonido que detectaron los micrófonos que tiene la organización en la zona donde navegaba el ARA San Juan.

Según Zerbo, la detección ocurrió con tres micrófonos identificados como H10N, H10S y H04S, ubicados en estaciones de monitoreo de la isla Ascención (en medio del Atlántico Sur) y en la isla Crozet (al sudeste de África).

Esta madrugada, el canciller Jorge Faurie recibió un reporte directo del embajador argentino en Austria, Rafael Grossi, uno de los expertos nucleares argentinos con mayor reconocimiento en el exterior. Dicho informe fue el que ayudó al Gobierno a confirmar lo que ya se investigaba desde ayer: que en la zona donde se reportó a base por última vez el submarino ARA San Juan hubo un “evento consistente con una explosión”, como dijo hoy el vocero de la Armada, Enrique Balbi.

Balbi, que nombró al diplomático, sostuvo que el reporte, que también fue enviado al presidente Mauricio Macri, al ministro de Defensa Oscar Aguad y a las autoridades de la Marina, no tiene las características de explosión nuclear.

Clarín habló con el embajador Grossi, que también representa a la Argentina ante los organismos de las Naciones Unidas que tienen sede en Viena.

El diplomático contó que en el marco de la búsqueda del ARA San Juan se dirigió a las autoridades de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO), que tiene sede en la capital austriaca. Este organismo es el que monitorea que no se hagan ensayos nucleares en el planeta. Y lo hace a través de una red de detección global que involucra estaciones sísmicas, de radionucleidos (isotopos que se generan después de las explosiones nucleares) y por ello también tienen estaciones hidroacústicas.

“Era pertinente contactar a a los técnicos expertos para determinar si en el cúmulo de información que regularmente las estaciones de este organismo van recabando (a nivel internacional) podía existir información para nuestra búsqueda”, explicó Grossi.

En ese movimiento, Grossi fue recibido por Lassina Zerbo, secretario ejecutivo de la CTBTO, y por su equipo. Los mismos ofrecieron un análisis para la Argentina con información relevante en la zona a partir del 15 de noviembre (día de la última comunicación del submarino desaparecido).

Según los detalles a los que se pudo acceder, se transmitió lo siguiente:

1
Se buscó primero Identificar la existencia de un evento singular, único, de cierta intensidad y corta duración dentro de las coordenadas geográficas que coinciden con el lugar en el que el ARA San Juan se comunicó por última vez.

2
Esto ha sido objeto de un análisis muy detallado que “limpia” la información de otros ruidos no relacionados con el mismo. Aunque ni el embajador Grossi ni las autoridades del CTBTO lo expresan así, Clarín entiende que refiere a la “anomalía hidroacústica” descrita ayer por la Armada, y ahora como “explosión”.

3
Conforme a este informe técnico, el “evento” (del que habló la Armada) es consistente con otras explosiones subacuáticas.

4
Esto es lo que permitió determinar que casi seguro hubo una explosión no nuclear.

5
La conclusión que se saca es que hubo una onda acústica con una determinada velocidad que es consistente con una explosión bajo el agua de tipo convencional, es decir, no nuclear.

Volvieron a reunirse esta mañana los técnicos del CTBTO, pero para entonces, el jefe del Ministerio de Relaciones Exteriores, Faurie, ya había transmitido las novedades a Presidencia y Defensa.

 

Los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan

 

El vocero de la Armada, Enrique Balbi, informó este jueves que respecto al submarino perdido “hubo un evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear consistente con una explosión”.

Sin embargo, Balbi no confirmó que haya muertos y aseguró que la búsqueda seguirá “hasta tener una evidencia más concreta de dónde está el submarino y los tripulantes”.