Hace una semana comenzó la distribución por vía terrestre a las provincias de la primera partida de vacunas antigripales para este otoño-invierno. Son las dosis que se aplicarán en los hospitales y los vacunatorios del país desde abril a la población más vulnerable a la infección.

Se trata de los chicos de entre seis meses y dos años, las embarazadas y las mujeres que acaban de tener un bebe, los adultos mayores y la población de entre dos y 64 años con enfermedades crónicas, como las cardiopatías, las enfermedades respiratorias, el cáncer o la diabetes, o que estén inmunosuprimidas. También se incluye al personal de la salud.

En total, los hospitales y los vacunatorios del país deberán recibir esta temporada 12 millones de dosis para proteger a esos grupos. Según informó el Ministerio de Salud de la Nación, son 9,5 millones de dosis para los adultos y 2,5 millones para los chicos. Eso incluye a los beneficiarios del PAMI.

“Comenzamos la distribución dos meses antes que el año pasado”, dijo el ministro Jorge Lemus. “Es necesario empezar la campaña de vacunación lo más precozmente posible para que la población de riesgo esté en buenas condiciones inmunitarias”, agregó el funcionario.

También se distribuirá la vacuna para prevenir la neumonía (antineumocócica). Ambas son gratuitas y estarán disponibles a partir del mes que viene, según se informó. La vacuna antigripal para estos meses de frío contiene las mismas tres cepas virales que el año pasado -influenza A H1N1 y H3N2 e influenza B-, excepto por una modificación de la cepa H3N2, de acuerdo con la circulación en el invierno del hemisferio norte, según explicó Jorge San Juan, secretario de Estrategias de Atención y Salud Comunitaria.

“La protección que brinda la vacuna dura un año”, indicó. “Si bien habrá disponibles dos millones y medio de dosis más que el año pasado, es importante que la vacuna vaya dirigida a aquel que la necesita.”