El técnico informático Diego Lagomarsino declaró hoy que entre él y Alberto Nisman había “una relación de amo-esclavo” y que era apoderado de una cuenta bancaria en los Estados Unidos “por pedido” del fiscal, porque su madre “estaba muy enferma”.

En casi diez horas de indagatoria ante el juez federal Julián Ercolini, Lagomarsino señaló que Nisman lo llamaba “hasta 30 veces por día” por teléfono y que sostenían “una relación de amo- esclavo”, confirmaron fuentes judiciales.

Al declarar por primera vez en la causa por el crimen del fiscal de la causa AMIA, Lagomarsino insistió en que él le entregó el arma por pedido de él “por temor en torno a la seguridad de sus hijas” y dijo que pensaba que los fiscales tenían permiso de portación legal.

El hombre negó estar vinculado a servicios de inteligencia, se quebró en varios tramos de la audiencia, especialmente al hablar de su familia, y señaló: “Le hice un favor y ahora esto me está destruyendo la vida”.