La desagradable sorpresa la encontró una nena en un bar de Rosario. Su padre se quejó y “escrachó” al local en las redes sociales.

Un padre y su hija de 7 años no pudieron disfrutar de la comida que compartieron en el bar Río Mío, ubicado en la costanera de la ciudad de Rosario. La niña casi se come una cucaracha que estaba en su plato de fideos con albóndigas.

Los empleados del bar les pidieron disculpas y hasta el dueño del lugar llamó por teléfono al cliente. Sin embargo, el hombre intentó comunicarse, sin éxito, con el Instituto del Alimento, el organismo encargado del control de los locales gastronómicos en la provincia de Santa Fe.

“Llamé a Santa Fe, donde me atendieron muy bien, y me dijeron que el caso es de competencia municipal. Acá (en Rosario) nunca me atendieron. Lo único que quiero es que Bromatología funcione. Es una vergüenza”, se quejó el hombre ante la prensa.

El cliente decidió publicar las fotos en las redes sociales. “Una cucaracha en la albóndiga que comió mi hijita de 7 años. Bromatología jamás me atendió. Una vergüenza”, escribió en su cuenta de Twitter.

 

cuca

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