Científicos estadounidenses probaron con éxito en ratones un inhibidor de la ghrelina, que protege contra los rebotes en el peso.

Quizás este sea uno de los avances más esperados en el mundo: la solución a la gordura. Científicos estadounidenses lograron bloquear la ghrelina, “la hormona del hambre”, con una sustancia específica que ayudaría a evitar el “efecto rebote” luego de realizar dietas para bajar de peso.
El trabajo pertenece a los especialistas de la Clínica Mayo (Minnesota, Estados Unidos), quienes afirman que cuando una persona hizo el esfuerzo por bajar de peso y no resiste el hambre, vuelve a engordar y, en la mayoría de los casos, mucho más que antes.
El experimento se realizó en animales de laboratorio pero si los resultados se replicaran en pacientes humanos se trataría de un gran paso adelante en la gestión de la obesidad.

¿Cómo funciona?

1- Cuando hay una importante pérdida de peso, el organismo comienza a producir mucha ghrelina generando una mayor atracción por la comida.

2- Los científicos diseñaron un método para “silenciar” a la hormona del hambre, inyectando una sustancia inhibidora llamada butirilcolinesterasa.

3- En ratones ex-obesos comprobaron que una sola inyección de este “fármaco experimental” mantiene el peso corporal de los animales, protegiéndolos del riesgo de volver a engordar.