Según un estudio, somos la sociedad más sexualizada de la historia pero también la que menos lo practica. Enterate por qué.
Lo que los sexólogos hace tiempo vienen detectando en sus consultas, que las parejas heterosexuales y también las personas sin una relación estable tienen cada vez menos sexo, según uno de los estudios cuantitativos más amplios elaborados sobre la evolución a lo largo de los últimos treinta años de la frecuencia en las relaciones sexuales.

El análisis publicado en la prestigiosa revista Archives of Sexual Behavior, constata lo que parece de entrada una enorme paradoja: la sociedad que menos coitos practica es también la más sexualizada de la historia contemporánea, con el sexo presente a diario en prácticamente todos los ámbitos y a priori liberada de viejos prejuicios y tabúes.

El estudio ( Declines in Sexual Frequency among American Adults, 1989-2014 ) se realizó en Estados Unidos, pero según los expertos es extrapolable a una sociedad desarrollada como la europea.

El análisis de los datos permite comprobar el descenso sostenido de los encuentros sexuales desde la década de los años ochenta. Es especialmente acusado desde finales de los noventa hasta ahora, coincidiendo con la irrupción de la era más tecnológica de la historia. De media, los estadounidenses practican sexo en la actualidad casi diez veces menos que a finales del siglo XX. “A las diez de la noche ahora hay muchas más cosas que hacer en casa”, destacó Jean M. Twenge, profesora del departamento de Psicología de la Universidad de San Diego y directors del estudio.

El estudio concluye que los matrimonios, de forma generalizada, tienen cada vez menos sexo y que si no se tiene pareja estable la frecuencia de media tampoco mejora de forma significativa. Incluso empeora.

El sexo, ¿se volvió virtual?

Una de las causas hay que buscarla en el integración y auge de la tecnología en el espacio cotidiano, especialmente tras la irrupción de las multi-pantallas en el hogar, donde antes sólo había un televisor que se miraba en compañía.

La profesora Twenge destaca una disminución observada en los años posteriores a la gran digitalización. La caída en los últimos diez años analizados por el estudio ha sido del 15%. “Podría ser porque los teléfonos inteligentes se estrenaron en el 2007, Netflix en el 2007 y YouTube en el 2006”, añade Twenge.

Los sexólogos también corroboran que el exceso de consumo de ocio en casa, de forma pasiva e individual, cada uno pegado a su pantalla, es uno de los factores anti libido. Hasta el extremo que ya es habitual que en las consultas por apatía sexual se recomiende a las parejas que pacten momentos en los que no se mira ninguna pantalla.

“Recomiendo un día a la semana de apagón digital, de dieta tecnológica, con móviles apagados, sin tabletas. Porque en la actualidad la sexualidad es sólo un input más, antes no. Tenemos tantas ventanas abiertas al mundo que nos dan tantos beneficios como el sexo. Netflix gana a la sexualidad”, destaca Sánchez Martín. La edad es uno de los factores, previsibles, “con un efecto fuerte en la frecuencia sexual”, según corrobora el estudio.

 

Fuente: MinutoUno.com