El fiscal Ruben Carrizo solicitó que Ferreyra y Leguizamon sean condenados por el delito de “homicidio con alevosía”, por lo que deberían purgar una pena de prisión perpetua.

En la Cámara Penal Nº 3 arrancaron los alegatos por el denominado “Crimel del motel”, por el cual se está juzgando a Yésica Paola Ferreyra (30) y a Ángel Ariel Leguizamon, quienes son acusados de acabar con la vida de Mauricio Herrera.

En sus alegatos, el fiscal Ruben Carrizo solicitó una pena de prisión perpetua para los acusados, ya que entiende que deben ser condenados por el crimen de “homicidio calificado por alevosía”.

hora deben alegar la querella y la defensa. De acuerdo a los tiempos, podría haber sentencia hoy.

Llanto de Ferreyra

El juicio debió pasar a un cuarto intermedio mientras se encontraba alegando la querella, debido a que Ferreyra estalló en llanto y no se podía contener. Fue cuando el representante de la querella, Claudio Contreras, solicitó que la pena se cumpla en el penal y no haya consideraciones para la acusada que pretende reunirse con sus hijos. El debate se reanudará durante la mañana.

El caso

Eran las 3.30 de la madrugada del 21 de julio cuando un empleado del motel Oasis encontró el cuerpo apuñalado y ensangrentado de Herrera. Estaba tirado en el ingreso de la habitación a la que él creía que iba a ingresar junto a Ferreyra, con quien mantenía una relación amorosa desde hacía un tiempo. Los planes fallaron porque Leguizamón, el concubino de Ferreyra había descubierto esta relación y había estallado de la bronca.

Horas antes, Ferreyra y Leguizamón estaban en Banda de Varela. El hombre habría obligado a Ferreyra para que citara a su amante y la pasara a buscar para consumar el plan. La joven fue buscada por la víctima, que conducía un Chevrolet Aveo y estacionó frente a la habitación. Nunca imaginó que al descender del vehículo fuera sorprendido por la pareja de su amante, quien le aplicó una trompada en el rostro y tras caer le habría aplicado al menos cinco puntazos con un sable cortado. Luego, intentaron abandonar el lugar en el auto de Herrera pero al no poder manejarlo abandonaron la escena del crimen a pie. Horas más tarde, la policía los encontró. Él no se resistió pero ella entró en crisis.

 

Fuente: El Ancasti