Nilda Gait, médica toxicóloga del Hospital de Niños de Córdoba, remarcó que cada vez son más los adolescentes y jóvenes que llegan a los hospitales del país por problemas vinculados con el consumo de alcohol y señaló que la edad de inicio ronda los 11 años.

“Cada vez son más los chicos que abusan los fines de semana de la ingesta de alcohol, con serias consecuencias para su salud e, incluso, para la vida. Hemos tenido casos de chicos de 11 a 8 años que han llegado al hospital totalmente alcoholizados”, dijo Gait.

Y agregó que estos menores consumen en sus hogares: “Ellos no van a los boliches, están en las previas, en sus casas”.

La médica reveló que el problema es tan preocupante que, cuando termina la previa, los jóvenes tienen un grado dos de alcohol: “Los chicos siguen tomando en el boliche, y junto al ruido y la estimulación hace que no puedan tener los reflejos para desenvolverse como una persona que no ha consumido”.

Gait remarcó que lo más importante es fortificar el núcleo familiar y advirtió que se logrará si los padres ponen límites: “A nuestros niños y adolescentes no se les puede dar grises, o es blanco o es negro. Dentro de cinco años estos chicos tendrán problemas a nivel neurológico y hepático”.

La toxicóloga recalcó que la información la deben receptar los padres: “Ellos son los que tienen que decir ‘no’. Cuesta muchísimo porque es más fácil decir ‘sí’ o mirar hacia el costado. La escucha y el espacio que le podemos dar a nuestros hijos es muy importante”.

Consultada sobre cuál es la actitud de los padres al momento de retirar a sus hijos de un hospital, Gait indicó que, en la mayoría de los casos, los padres se sienten muy mal y con mucha vergüenza. Sin embargo, otros padres me contestan que es preferible que tomen alcohol a que consuman drogas: “El daño que produce el alcohol es tan grave como la droga”, dijo.