Son las 15.32 cuando Ricardo Iorio atiende desde su teléfono móvil.

Mientras el más grande del heavy metal argentino estaba en el medio de la ruta viajando desde Sierra de la Ventana, donde reside hace 17 años, a Rosario, Mauricio Macri asumía como presidente de Argentina.

Intensa e impredecible, cada entrevista con Iorio es una cita a ciegas en la que todo puede suceder. El cantante, que celebra 20 años de música con Almafuerte hoy y mañana, a las 21, en el teatro Vorterix de la ciudad rosarina, dijo que está pensando en retirarse de la música (“no quisiera ser León Gieco”) y celebró la asunción del nuevo presidente (“ya no tenemos que escuchar a esa maestra de escuela”).

Además, el líder de Almafuerte reivindicó su amor por Jesús de Nazareth y manifestó su simpatía con el Papa Francisco (“para mí el Papa es Perón”) y develó que sabe qué número saldrá mañana en la quiniela.

 —En este momento está asumiendo Mauricio Macri como presidente de la Nación, ¿qué sentimiento te despierta esta día histórico?

—Me despierta el mismo sentimiento que le despierta a toda la gente de trabajo y de bien que no cobra por no hacer nada. Ya no tenemos que escuchar a esa maestra de escuela. Hay muchos militantes que odian a los militares y eso es muy cómico. Eso de amparar la ignorancia y de valerse de eso y pagarle a la gente para que no haga nada, no es lo mío. Con esperanza nadie nos alcanza.

—¿Es cierto que son tus últimos recitales con Almafuerte? ¿Estás pensando en retirarte de los escenarios?
—Sí. Anoche estaba viendo el programa de Baby (Etchecopar) y estaba de invitado Lito Nebbia. Y pensé, yo no quiero eso para mí. Lo que soñé antes lo concreté y ahora tengo otros sueños más tranquilos. No quisiera ser León Gieco, o un hombre grande al que lo tengan que agarrar del brazo para ayudarlo a subir al escenario. Y más porque nuestra música necesita de un estado físico. Y además me doy cuenta de que está prohibido darse cuenta. Si no puedo cantar lo que pienso, o si no se entiende lo que canto, lo siento medio pesadón. Igualmente el retiro no es algo inmediato, es un sueño, y los sueños se crean primero en el éter y después se trasladan a lo material. Es muy lindo ver de cerquita lo que de lejos se admira.

—¿Qué pensás hacer cuando te alejes de la música?
—Tengo otros sueños. Me gusta mucho el campo, la inmensidad, la lejanía. Hace 17 años que vivo en el campo ya. Cuando voy a Rosario mis amigos me llevan a quintas porque saben que eso me gusta, no me llevan a bares. Alma de croto se llama.

—Cada vez que venís tenés que hacer varios shows, en este caso estás festejando 20 años de trayectoria, ¿qué tenés preparado?

—Nuestro repertorio es muy amplio, no se puede complacer a todos. Preparamos las canciones que son nuestros caballos de batalla. No tenemos mucha difusión… A Rosario le debo mucho por todo el cariño que he recogido ahí en los suburbios. Tengo familia y amigos así que siempre nos pone muy bien ir para allá. Le debo muchas satisfacciones a la ciudad, por eso siempre vamos un día antes. Al ser tan conocido y como todos tienen un teléfono en mano, no se puede disfrutar mucho, la vida del rockero es un poco dura. Pero con que vengan los amigos a la habitación ya es una satisfacción. Hace poco toqué en Santa Fe y me vine para Rosario y me quedé. Tengo muchos amigos y siempre se quejan porque entran muchas personas.

—En tu música, tus letras y tu poesía siempre está presente Jesús de Nazareth, ¿qué aspectos de su vida llevás adelante en la tuya?
—Para mí, Jesús de Nazareth es el fundamento, es el motivo de la esperanza.

_¿Pero no sos católico practicante?

—No, pero simpatizo con el Papa. Para mí el Papa es Perón, pero no simpatizo con la organización que lleva adelante el culto católico. Yo más que católico, soy estudiante del espiritismo aunque jamás hice una sesión espiritista ni hablé con los muertos. Y también sé qué número va a salir mañana en la quiniela. ¿Y sabés por qué no lo juego? Por vergüenza a que en el juicio final la deidad me diga: “¿Con el hígado que te di querías ganar la quiniela, hijo de puta? ¡No te llenás con nada!

 

Fuente: Rosario / La Capital

Los comentarios están cerrados.