El presidente de Brasil insistió en varias oportunidades que él no pidió ni avaló “en ningún momento” el pago de coimas.

Aseguró que pidió al Tribunal Supremo tener acceso al audio pero que todavía no obtuvo respuesta alguna. “Sé lo que hice y de la correción de mis actos” concluyó.

En medio del escándalo que lo dejó al borde de un proceso de impeachment, el presidente de Brasil Michel Temer salió al cruce de las versiones sobre su eventual renuncia y pidió al Tribunal Supremo de su país que agilice la investigación.

“No renunciaré” sentenció el mandatario a quien se lo acusa de haber avalado el pago de sobornos para la comprar el silencio del ex diputado Eduardo Cunha, arquitecto de la destitución de Dilma Rousseff y condenado a 15 años de prisión por corrupción.

En un breve mensaje dirigido a la nación Temer se lamentó que estallara este escándalo “en un momento en que comenzaba a repuntar la economía. “El optimismo volvía y las reformas avanzaban en el Congreso de la Nación. Ayer, luego de esta revelación, de estas grabaciones clandestinas, vuelve el fantasma de la crisis política de proporciones todavía no dimensionadas”.

“Todo el inmenso esfuerzo para sacar al país de la mayor recesión cayó y no podemos tirar a la basura tanto trabajo hecho por el país” siguió Temer en un intento por darle aire a su gobierno.

Y siguió: “En esa conversación pedida por el empresario en ningún momento autorice que se pagara a nadie para comprar silencio. No necesito el silencio de nadie por una sencilla razón, porque no preciso un cargo público, no tengo nada que esconder”.

“Sé lo que hice y sé de la corrección de mis actos. Exijo una rápida y plena investigación para esclarecer esta situación al pueblo brasileño” concluyó el mandatario.

Temer quedó en el ojo de la tormenta luego de que O’Globo publicara que el presidente habría avalado el pago de sobornos a Cunha para comprar su silencio.

Joesley Batista, uno de los dueños del gigante mundial de las carnes procesadas JBS, fue el autor de la grabación, en la que el Presidente avalaría a la compra del silencio de Cunha.

Según la información, que disparó inmediatas versiones de renuncia o destitución del jefe de Estado, Cunha le dijo a Batista que el diputado Rodrigo Rocha Loures sería el encargado de resolverle un problema. Poco después, Rocha Loures, perteneciente al Partido del Movimiento Democrático (PMDB) de Temer, fue filmado al recibir una valija con medio millón de reales, alrededor de 160.000 dólares, de parte de Batista.

Durante la reunión que mantuvieron, Batista le contó a Temer que le estaba pagando un soborno mensual a Cunha para que no se convirtiera en un delator de la justicia. “Usted debe mantener eso, ¿vio?”, habría sido la respuesta de Temer, grabada por el empresario, según consignó O’Globo.