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TENDENCIAS: “Nosotros no queremos ser padres”

Por qué cada vez más personas se atreven a romper con esta suerte de mandato cultural, y optan por no tener hijos.

Como si la maternidad fuera una obligación en vez de un deseo, a las mujeres que deciden no ser madres les cuesta ser comprendidas y muchas veces sus pares no las toman en serio. Sin embargo, cada vez más personas se atreven a romper con “mandatos culturales” legendarios y acuerdan con sus parejas una modalidad de vida en común, sin hijos, pero igualmente plenas.

¿Por qué una mujer debería ser madre? Desde el punto de vista de la filosofía del counselling, que es la existencialista, la respuesta sería porque así lo elige, porque siente ese deseo. Lo cual implica también cierta proyección de sus valores hacia la vida del hijo por venir. La libertad de elegir y elegirse es una convicción de la psicología humanística y desde ese punto de vista, un derecho. Cada elección debe considerarse como absolutamente particular y única. La misma estará basada en un complejo entramado subjetivo, que condicionará de algún modo la elección.

En el caso de las parejas sin hijos, se trata de parejas que tienen una percepción de la vida diferente y un funcionamiento distinto también. Pero no se puede generalizar sin ver cada caso, cuáles son los motivos por los que no tienen hijos. El proyecto de vida se construye desde y hasta la visión de pareja, y el funcionamiento será el de ese sistema.

Desde la aparición de la píldora y otros métodos anticonceptivos en la década del 60, la posibilidad de controlar la natalidad le dio al ser humano y a la mujer en particular, el poder de controlar su propio aparato reproductor con un alto grado de eficacia. Se revalorizó el placer sexual y cambiaron las costumbres relacionadas con la sexualidad. El peligro de embarazo dejó de ser un problema y evaluar entonces la maternidad comenzó a ser una elección que en muchos casos se evalúa en base al deseo, la oportunidad y conveniencia de la mujer y eventualmente su pareja.

Así como existen razones para tener hijos, existen factores que justifican no tenerlos. Algunos de los argumentos que escuchamos en el consultorio son la falta de deseo de tener hijos o de instinto maternal o paternal; las ganas de priorizar un estudio o un empleo; el desagrado o disgusto que les producen los niños; la pérdida de la intimidad en la pareja y la supuesta incapacidad para cumplir con las obligaciones de ser madre o padre, entre otras. También la escasez de recursos económicos puede percibirse como un obstáculo infranqueable.

Por último, el feminismo plantea una visión de la maternidad y el papel de los padres como una construcción social de origen patriarcal y machista, que subyuga la identidad personal y su desarrollo, al restringir las opciones de estilo de vida con mandatos e introyectos sociales y culturales.

 

 

ALEJANDRO CORBALÁN

(Presidente de la Asociación Argentina de Counselors)