Si bien era cuestión de tiempo, nadie se hubiera imaginado que alguien habría tardado tan poco en hackear la Nintendo Switch, la nueva consola de la compañía japonesa que pusieron a la venta hace solo una semana.

Para lograrlo utilizaron un error ya conocido que había estado en iOS 9.3, el sistema operativo para móviles de Apple.

El identificador del navegador que está en la Switch que uriliza para darse de alta en redes sociales es Safari, el navegador de Apple, por lo que los buscadores de este tipo de vulnerabilidades sabían perfectamente por dónde empezar.

Si bien los rumores aseguraban que el hacker podía ejecutar juegos de la PlayStation el experto en seguridad solo se limitó a comprobar la vulnerabilidad y no modificó el sistema de la Switch.

Lo más seguro es que no les tome demasiado tiempo poder correr juegos piratas o crear emuladores para otras consolas.