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El Tribunal Oral Penal de Paso de los Libres absolvió a un hombre acusado de violar a una nena de 11 años, que quedó embarazada y tuvo un hijo, porque la menor no quiso avanzar con el proceso para “preservar el vínculo”.

El abuso ocurrió tres años atrás en esa localidad correntina, cuando la madre de la menor denunció al acusado, que en ese entonces tenía 18 años, tras constatar que su hija estaba embarazada.

Al ser detenido por la policía, el victimario expresó “no saber la edad de la niña y no tener información sobre el embarazo mismo”. Luego, tras un examen de ADN, el acusado “se hizo cargo del bebé”, al que desde entonces mantiene y con el que estableció “un vínculo cercano”.

Durante el juicio ambas mujeres decidieron no avanzar con la acusación formal y el Tribunal integrado los jueces Marcelo Ramón Fleitas, Gustavo Alfredo Ifrán y Marcelo Manuel Pardo absolvió al imputado.

Par el TOP, el caso presentó “insuficiencia probatoria” en relación a la tipicidad de la conducta reprochada a un hombre que abusó de una niña.

En tanto, para la Fiscalía, la acusación debía mantenerse teniendo en cuenta que los hechos, la autoría y la responsabilidad penal “estaban acreditados”. En este sentido, aunque la menor expresó no haber sido obligada ni forzada “ese consentimiento estaba viciado por la edad de la víctima”.

Por eso, pidió siete años de prisión al valorar la edad del imputado, la falta de antecedentes penales, la nueva relación con su hija y el sustento económico que aportaba.

Por otra parte, la Asesoría de Menores, coincidió con lo expuesto por el Ministerio Público Fiscal y añadió que había “circunstancias atípicas”, como por ejemplo el testimonio de la madre de la menor, quien manifestó que logró “perdonar al imputado y superar la traumática situación”, al tiempo que “ratificó y compartió el deseo de la víctima de que el imputado no fuera preso y pudiera ver a su hija crecer con la figura paterna”.

El juez, Marcelo Ramón Fleitas, en voto minoritario coincidió con la Fiscalía en que se da la “figura atípica” y el autor es responsable del reproche penal. El magistrado desestimó el argumento de la defensa sobre que los involucrados mantuvieron relaciones sexuales consentidas.

“Entiendo que esto no es así, ya que lo que la figura típica prevé es el abuso sexual de una menor de 13 años y esta presunción es de derecho, es decir, no admite prueba en contrario, no podemos separar en el hecho que la menor puede dar su consentimiento porque esto es contrario a lo que la norma expresamente prevé”, indicó.

Y siguió: “Querer permitir reconocerle capacidad a una menor de 13 años es contrario a la regulación normativa. (…) Si bien la ‘modernidad’ genera otros valores culturales donde podemos incluir que las relaciones sexuales entre los jóvenes se dan cada vez a más temprana edad, esto no lo pongo en duda, y deberá ser objeto de un análisis normativo que en nuestro sistema representativo, republicano y federal es tarea del Congreso de la Nación”.

Sin embargo, los doctores Gustavo Alfredo Ifrán y Marcelo Manuel Pardo indicaron que la niña mantuvo en todo momento la misma declaración, centrada en que no había sido abuso y consideraron que no existió “ningún tipo de manipulación” por parte del imputado o algún tercero.