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Fue un precursor del circuito de manejo de la Capital. Una de sus grandes pasiones fue despertar conciencia en los niños en edad escolar sobre la educación vial a través de charlas educativas.

En la madrugada del domingo, falleció Don Juan Servera a los 91 años. Su partida despertó gran conmoción en la sociedad catamarqueña ya que fue un hombre muy querido por el importante aporte que hizo a la provincia en materia de seguridad vial.

Como gran visionario que fue, repetía hasta el cansancio que la visualización de las campañas de prevención de accidentes de tránsito deberían estar en la vía pública como un recordatorio casi fundamental y necesario para la minoría de los catamarqueños.

Otras de sus grandes pasiones fueron la capacitación y educación a través de charlas en las escuelas.

Don Servera, quien fue el creador de la Fundación “Don Bosco”, dictaba charlas instructivas acompañas de material didáctico que entregaba en las escuelas durante su visita.

Era un convencido que trabajar en concientización sobre las normas de tránsito en edades tempranas era vital, ya que en un futuro nos permitirá tener adultos responsables y respetuosos por la vida.

Se lo escuchó decir que la educación vial en las escuelas posibilitaría que en las calles circulen conductores responsables e instruidos en las normas viales y permitirían, sin dudas, bajar los índices de accidentes y muertes que cada vez golpean más a la provincia.