Se trata del local en el que se compró el pancho ingerido por un niño que murió días después en Salta, por Síndrome Urémico Hemolítico.

La jueza de Garantías 8, Claudia Puertas, ordenó la clausura preventiva de un local de venta de sandwich de la localidad de La Merced, provincia de Salta, e impuso consigna policial en el lugar en el marco de una investigación que se inició por la muerte de un niño de cuatro años.

La madre del niño denunció que el chico falleció el pasado 11 de diciembre en el hospital Materno Infantil por una insuficiencia renal crónica aguda, con diagnóstico de síndrome urémico hemolítico. La mujer dijo que la última comida que su hijo ingirió fue en noviembre, cuando lo llevó a comer un “superpancho” con aderezos a un local de venta de sandwich. A partir de allí comenzó con vómitos y diarrea. Agregó que los médicos le dijeron que había contraído adenovirus y rotavirus.

El fiscal de Graves Atentados contra las Personas interviniente solicitó a la jueza la producción de medidas investigativas tendientes a esclarecer el hecho denunciado. El niño fue asistido en el hospital de La Merced y luego derivado al Materno Infantil de la capital salteña. Estuvo internado un mes y no pudo recuperarse.

“A mi bebé le entraron dos bacterias, adenovirus y rotavirus, que le causaron en solo seis días anemia, un cuadro de desnutrición y, lo peor, un cuadro renal agudo, me le secaron sus dos riñones. El día 10 dejó de hacer pis y el día 11 entra a terapia. Ese mismo día empezaron a realizarle diálisis. Todo esto le causó ese maldito superpancho que decidí comprar”, lamentó la madre en las redes sociales.

“En un mes en terapia no pudieron controlar el estado renal y al estar ya más de 20 días en terapia, con las defensas bajas, me le agarró neumonía”, contó la señora.

“El nefrólogo ya me había dicho que mi hijo quedaría con un cuadro renal crónico, que se tendría que hacer diálisis toda su vida. Quizás Dios no quiso que mi papi sufriera y decidió llevarlo con él. Ya se me murió mi hijito y no quiero que no pase esto con otro niño inocente”, concluyó.

Desde el Materno Infantil informaron que este año ocurrieron dos muertes por síndrome urémico hemolítico. Recomendaron evitar que los niños menores de cinco años ingieran carne molida.

La jefa de Nefrología del HPMI, Mariana Saurit, explicó que la principal bacteria que produce esta enfermedad -Escherichia coli- está en el intestino de las vacas y, cuando se faenan los animales, es inevitable que se contaminen los cortes de carne. Saurit comentó que cuando se cocinan hamburguesas, albóndigas o empanadas de carne es muy difícil matar esa bacteria, ya que para que esto suceda la carne debe cocinarse a una temperatura superior a los 70 grados durante largo tiempo.

Fuente / El Tribuno Salta