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Hay alimentos que se consumen a diario y tienen un gran exceso de sal que quizás no sabías y pueden resultar perjudiciales para la salud.

La sal en su justa medida puede funcionar como un excelente conservante y un buen savorizante, pero el exceso puede traer complicaciones en el estado de salud.

La nutricionista Marta Lorenzo, asegura que se consume más sal de la recomendada y agrega que la Organización Mundial de la Salud recomienda no sobrepasar los 5 gramos al día.

“Debemos recordar que no es saludable ingerir este alimento en exceso, ya que se relaciona con múltiples enfermedades como la obesidad, la hipertensión o la esclerosis múltiple”, añade la especialista.

Lorenzo dice que el problema no solo está en agregarle sal a los alimentos, sino que hay que controlar qué tipo de alimentos se ingieren: “El problema no está únicamente en la sal de mesa sino más bien al uso desproporcionado de la industria alimentaria que la utiliza para la mayoría de los alimentos procesados, envasados o cocinados de preparación rápida”.

Por eso la nutricionista insta a consumir alimentos frescos y naturales y advierte sobre nueve comidas que nos aportan más sodio del previsto.

Pan: “El pan es un alimento básico en nuestra alimentación y que, como nutricionista, no puedo dejar de recomendar. Sin embargo, sí que aconsejo que se modere su consumo. Contiene un alto porcentaje de sal, aproximadamente 1,5 gramos por 100 gramos”

Envasados: “En general, cualquier alimento que está envasado, ya sean verduras, pescados o carnes, contienen altas cantidades de sal para poder conservar durante mucho tiempo el producto. Mi recomendación es que no añadas sal a la comida cuando vayas a consumirla o, por ejemplo, en el caso de las verduras, se puede pasar por debajo del grifo para que el agua arrastre parte de la sal”.

Embutidos: “Todos son ricos en sal, puesto que este componente es clave en el proceso de curado. En el caso de sufrir hipertensión o tener problemas cardiovasculares debemos intentar evitar consumir estos alimentos. O, al menos, reducir al máximo la ingesta y compensar con el resto de comidas”.

Queso: “Se elabora a partir de la leche, un alimento que, de forma natural, contiene sal. Sin embargo, en el proceso de fermentación, evaporación y desuerado para la elaboración del queso, aumenta el porcentaje de cloruro de sodio (sal).”

Ahumados: “Se considera un alimento ahumado aquel que ha sido sometido a una técnica de conservación para alargar la vida de este. Si comparamos su cantidad de sal con el alimento fresco, podemos ver que cuando lo tomamos en su versión ahumada ingerimos hasta 10 veces más sal”.

Papas fritas y snacks: “Deben tomarse ocasionalmente. No solo por su alto porcentaje en sal, sino porque también contienen grasas y su aporte en nutrientes esenciales para el organismo es bajo, por lo que no se consideran alimentos saludables”.

Postres dulces: “La mayoría de estos productos contienen un pequeño porcentaje de sal, ya que se utiliza durante su elaboración para ayudar a que la masa suba y la puedas consumir suave y esponjosa. Estos postres deben consumirse también ocasionalmente puesto que además contienen gran cantidad de azúcar que aumenta el riesgo de obesidad y otras enfermedades”.

Manteca o margarina: “Ambas contienen sal en su composición. Unos 200 mg por cada 100 gramos. Aunque la cantidad que vayas a consumir al día procedente de este alimento va a ser muy pequeña, merece la pena reservarlo solo para ocasiones especiales y tomarte la tostada con otros productos más saludables como el aceite de oliva o aguacate”.

Salsas: “Muchos aderezos contienen sal en su composición. Es el caso de la salsa de tomate, la mostaza, la mayonesa o la salsa de soja, ya que se consigue que el sabor esté más concentrado. Esta última puede llegar a contener hasta 1.000 milgramos en una cucharada”.

Fuente: Hola