Uvas, lácteos y reproductores bovinos, entre otros, volverán a ser aceptados en el mercado brasileño.

Antes de que partiera a Brasil, Alberto Fernández se encontró con Daniel Scioli en la Casa Rosada. En esa reunión le marcó dos objetivos centrales: aliviar las tensiones políticas y abrir mercados para la exportación. Los canales de diálogo se ampliaron y Bolsonaro confirmó la semana pasada su intención de venir a Buenos Aires y encontrarse con el presidente argentino en el marco de la cumbre del Mercosur. En el plano comercial también hubo novedades en las últimas semanas. En primer término, se confirmó que Argentina volverá a exportar gas a Brasil y luego se oficializó el ingreso de los langostinos nacionales que estaban vetados desde el 2013 en el país vecino. Ahora, fuentes diplomáticas adelantaron a Ámbito que se levantaron ocho trabas sanitarias que permitirán exportaciones por u$s1.000 millones.

Según detallaron fuentes de la embajada argentina, se trata de la uva, los reproductores bovinos, los embriones bovinos, los lácteos, la madera de pino, las almendras, la ciruela y la heparina. La medida tendrá un alto impacto en las provincias implicadas en la fabricación de estos productos: San Juan, Mendoza, Río Negro, Catamarca, La Rioja, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, La Pampa, San Luis y Buenos Aires entre otras.

Si bien el acuerdo comenzó a construirse meses atrás con las gestiones de Scioli, terminó de concretarse la semana pasada cuando el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Basterra, viajó a Brasil y tuvo un encuentro con su par Tereza Cristina del que también participaron la presidenta del INTA, Susana Mirassou y el vicepresidente del Senasa, Carlos Milicevic. Allí los funcionarios articularon el desembarco de estos ocho productos que según confirmaron desde la embajada argentina en Brasil, representarán u$s1.000 millones adicionales en exportaciones.

“Ya no hay más trabas en Brasil para las economías regionales”, confirmó Scioli. Al mismo tiempo destacó que “de 54 temas conflictivos que había, se solucionaron 49. Esto significa que ya no hay más barreras sanitarias ni fitosanitarias ni zoosanitarias”.

La nueva apertura se da en el marco de un mayor diálogo con las autoridades brasileñas. La semana pasada, Jair Bolsonaro sorprendió a propios y extraños cuando expresó su apoyo a las negociaciones de Argentina con el FMI. En ese marco, confirmó su intención de participar en forma presencial de la cumbre del Mercosur en Buenos Aires, que finalmente se llevará a cabo por videoconferencia a causa de la situación epidemiológica de la región.

Luego de la pronunciada caída que experimentó a mediados del año pasado, el comercio bilateral comienza a recuperarse. Brasil volvió a posicionarse como principal socio y la balanza comercial en los primeros dos meses del año fue superavitaria para Argentina. El resultado positivo de u$s 22 millones de enero se amplió el mes pasado y alcanzó los u$s 129,2 millones. La clave fue el salto de 17,3% en las exportaciones que se explican por el buen desempeño de las ventas de trigo, cebada y harinas.

Con este nuevo escenario, apuntan ahora a aprovechar la eliminación de las retenciones a las exportaciones incrementales de autos para ampliar los envíos en el sector, que es el de mayor intercambio entra ambos países. Y adelantan que con esta medida se podrían duplicar las ventas de vehículos.

Por último, buscan reforzar la integración energética. Uno de los asuntos que estaba en agenda para el encuentro entre Fernández y Bolsonaro era el proyecto para la construcción de un gasoducto de Vaca Muerta a Uruguayana y Porto Alegre. La obra de infraestructura requeriría una importante inversión para la que China ya se mostró interesada.