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Sobre las 14:00 horas del pasado jueves 25 de abril, Gricelda N. comenzó a escuchar sonidos extraños en la parte trasera de su vivienda, ubicada en la colonia Oriente de Puerto Peñasco, en el estado de Sonora.

Ya había oído los ruidos antes, pero creyó que se trataba de perros y gatos callejeros merodeando la casa. Sin embargo, esta vez eran distintos: se escuchaban alaridos y lamentos.

Al salir a comprobar qué ocurría, se encontró a su ex esposo atrapado bajo tierra, en el interior de un hoyo que él mismo había cavado para poder espiarla. Llevaba dentro del túnel 24 horas.

Al descubrir a su ex esposo bajo tierra, Gricelda N. contactó a las autoridades para que le rescataran (Video: @ComuniKSonora)

La posibilidad de que Gricelda N., 58 años, hubiera comenzado una relación sentimental con otro hombre, despertó unos celos desbocados en César Arnoldo G., de 50, a pesar de que su matrimonio de 14 años había terminado hacía algún tiempo.

Con varias palas, dos cuchillos y una botella de agua, el hombre se dio a la tarea de cavar un túnel subterráneo que le condujera al interior de la casa. No le importó la orden de retención del Ministerio Público que le obligaba a alejarse de su ex mujer por un delito de violencia familiar.

Al derrumbarse el hoyo, quedó sepultado, y fue Gricelda N. quien tuvo que llamar a las autoridades para que lo rescataran. Al momento, fue detenido por delito de allanamiento de morada, y vinculado a proceso.

Ahora, un Juez Oral decretó prisión preventiva contra Arnoldo G., en la audiencia inicial de la causa penal 15/2019. Tomó esta decisión como medida cautelar, al haber incumplido el acusado la orden que le impedía acercarse a su ex esposa, según información de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE).

De esta forma, en el tiempo que se realizan las investigaciones -para las que el juez decretó un plazo de tres meses- César Arnoldo N. permanecerá recluido en prisión.

El día del arresto, Gricelda N. relató a las autoridades que se divorció de su esposo por sus celos injustificados, reclamos y múltiples episodios de violencia.

“Eres lo más grande que existe en mi vida. Nunca dejaré de amarte“, escribió en su cuenta de Facebook a la víctima, un mensaje que a Gricelda N. le resultó intimidatorio.

De acuerdo a cifras de ONU Mujeres, en México son asesinadas nueve mujeres al día, y seis de cada 10, incluidas menores de edad, dijeron haber sido víctimas de algún tipo de violencia.

Las cifras de abuso sexual continúan al alza en el país. La Encuesta Nacional sobre Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública reveló que, por cada 100.000 mujeres, 2.733 sufren agresiones sexuales, un dato preocupante al superar notablemente los 1.764 que se contabilizaban en 2016.