“Es una moneda común, no única”, explicó Sergio Massa. Los lineamientos se definirían en febrero.

Después de que se cristalizaran las intenciones del gobierno argentino y brasileño de implementar una moneda común con Brasil, comenzaron a conocerse algunos de los detalles de la medida, cuyos lineamientos se definirían en febrero, cuando una comitiva oficial viaje a Brasil.

“Es una moneda común, no única”, repitió el titular del Palacio de Hacienda, Sergio Massa, en una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por su par de Brasil, Fernando Haddad, y donde reforzó la idea de que esa moneda sirva para generar un mecanismo para impulsar el comercio entre ambos países.

Para Massa, el objetivo principal del acercamiento con Brasil es recuperar un comercio bilateral que –según sostuvo- se perdió casi en un 40% en los últimos 10 años. De hecho, en 2022, la balanza resultó deficitaria para la Argentina por primera vez en dos años y retomó la tendencia negativa que mantuvo entre 2004 y 2018. De acuerdo con los datos de la Consultora Abeceb, “luego de dos años de superávit, el déficit con Brasil alcanzó los US$2250 millones en 2022 y se volvió al rojo habitual -la regla desde 2004-, que se mantendrá durante este año”.

Por eso, se encuentra en etapa de negociación la creación de un sistema de garantías “para el funcionamiento del intercambio comercial que respete los bancos centrales, que respete las monedas de cada uno de los países, pero que dé la oportunidad de que el flujo comercial no esté sometido a shocks externos”.