Aseguran que el gran flujo de votantes se debe al rechazo a Trump y a la posibilidad de votar por correo para evitar los contagios de coronavirus.

La participación en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2020 fue la más alta en más de un siglo, al alcanzar el 66,9% del electorado en un país donde el voto es voluntario y en medio de la pandemia por coronavirus Covid-19 que provocó un récord de sufragios anticipados.

El centro de monitoreo Elections Proyect afirmó que unas 160 millones de personas participaron de los comicios, lo que supone una tasa del 66,9%, la más alta desde 1900 cuando fue del 73,7%.

Las cifras dejan de lado los números del siglo anterior, cuando la participación superó esos números.

En 1876, por ejemplo, el 81,8% de los votantes estadounidenses elegibles acudieron a las urnas, según un informe de la cadena de noticias CNN.

El ganador entonces fue el republicano Rutherford B. Hayes, aunque recibió menos votos que su oponente demócrata, Samuel Tilden, con quien se disputó 20 votos del colegio electoral.

Ninguno obtuvo la mayoría y la elección fue a la Cámara de Representantes, donde una comisión creada para resolver el pleito le otorgó la presidencia a Hayes.

No hay datos confiables disponibles hasta 1828, pero durante los últimos dos tercios del siglo XIX, la participación de votantes de más del 70% de los habilitados para votar fue común.

La segunda participación más alta, 81,2%, fue en 1860, cuando Abraham Lincoln derrotó a Stephen Douglas.

En aquella ocasión, incluso antes de que Lincoln asumiera el cargo, siete estados del sur se separaron.

En 1920 y 1924, la participación cayó al 49,2% y al 48,9%, respectivamente, cuando las mujeres ganaron el sufragio y el número de posibles votantes se duplicó.

Desde entonces, en la mayoría de las elecciones, votó entre el 50% y el 60%; la última vez que votó más del 60% fue en 1968, cuando Richard Nixon venció a Hubert Humphrey y la participación fue del 60,7%.

La participación más baja de los últimos años fue la de 1996, cuando el demócrata Bill Clinton ganó un segundo mandato al derrotar al republicano Bob Dole. En esa ocasión, la participación fue del 49%.

En 2016, cuando Donald Trump ganó la presidencia a pesar de perder el voto popular ante Hillary Clinton, votó el 59,2%.

La amplia participación es atribuida al amplio rechazo a Trump, junto con la posibilidad de votar por correo o en un centro electoral de forma anticipada para evitar los contagios de coronavirus.

En ese marco, más de 100 millones de estadounidenses votaron de forma anticipada, una cifra récord que representa más del 47% de los votantes registrados en todo el país.