El joven Román López de 23 años, que fuese oriundo de un puesto llamado “Corral Colorado”, ubicado a más de 4 horas a pié de Río Grande, el pueblo más alejado del distrito de Fiambalá, y que fuera trasladado por más de 18 horas a fuerza humana en grave estado de salud. En el día de ayer falleció en la capital provincial y sus restos mortales fueron trasladados en un vehículo de Defensa Civil de la Provincia.

Gran consternación conmueve a todo el distrito de Fiambalá por el deceso del joven López, quien dejó de existir por culpa del olvido.

 Los vecinos de Río Grande reclaman la reparación del camino desde hace varios meses y cuando el caso de Román tomó estado público comenzaron los trabajos de recuperación de aquél y en la actualidad se avanzó casi un 50%.

La falta de caminos en condiciones será nuevamente padecido en estos días por los familiares de Román que deberán bajar caminando o a lomo de mula 11 horas para participar de las exequias del fallecido, las que se realizarán en la localidad de Tatón.