La Secretaria de Medio Ambiente dependiente del Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente realizó durante los meses de febrero y marzo el Censo Estival de Flamencos, Parinas y otras aves acuáticas.

El conteo se llevó a cabo en numerosos humedales de las ecorregiones Altoandina y Puna de nuestra provincia. El mismo involucró la tarea conjunta de técnicos de la Secretaría de Medio Ambiente a cargo del Ing. Ambiental, Ricardo Robador y el grupo de Conservación de Flamencos Altoandinos (GCFA), en un contexto de pandemia y, que, a pesar de esto, se logró censar en 20 humedales de nuestra provincia.

El conocimiento y los datos poblacionales obtenidos son de singular importancia ya que este tipo de conteo se realiza de manera ininterrumpida desde el año 2012, de manera que se cuenta con datos y tendencias poblacionales que son muy relevantes para conocer la biología de estas especies, especialmente siendo útiles como herramientas de gestión y conservación.

Para Catamarca el único antecedente de censos de animales silvestres es el de Vicuñas realizado allá por el año 2006. Este censo lleva 10 años ininterrumpidos de su realización, siendo uno de los pocos ejemplos de un estudio a tan largo plazo.

A nivel provincial está coordinado actualmente por la Dirección Provincial de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas (BIOyANP), y aunque tiene por principal objeto el monitoreo de las poblaciones de Parinas y Flamencos (Familia Phoenicopteridae), también se incluyen otras aves acuáticas, muchas de ellas migrantes latitudinales (especialmente visitantes del hemisferio norte).

Las Parinas grande (Phoenicoparrus andinus), chica (Phoenicoparrus jamesi) y el Flamenco austral (Phoenicopterus chilensis) son aves gregarias y longevas que habitan ambientes de agua salobres de diferente profundidad según la estación climática y que, durante el periodo reproductivo crían en colonias que pueden ser muy numerosas.

Se distribuyen desde el nivel del mar hasta por encima de los 4000 msnm, preferentemente en lagunas abiertas con aguas someras, poco profundas, donde filtran los microorganismos que conforman el plancton-bentos que constituye su dieta.

Tanto Parinas como Flamencos pueden viajar grandes distancias entre los humedales que utilizan para alimentación invernal y los de cría estival; estos pueden estar ubicados en tierras bajas u otras que se hallan dispersas en el altiplano de los Andes, incluso durante la incubación y la crianza de los pichones pueden desplazarse a través de lagunas de altura de manera que durante este periodo estos humedales se comportan como “islas de agua” en un contexto de desierto de altura como son las lagunas altoandinas y puneñas del noroeste argentino.

El Flamenco austral se distribuye desde Tierra del Fuego en Argentina hasta el sur de Brasil, gran parte de Paraguay, Chile, sudoeste de Bolivia y oeste de Perú, habitando lagunas saladas y dulceacuícolas, así como humedales marinos costeros.

Ambas Parinas presentan distribuciones más restringidas; en verano utilizan lagos y salares altoandinos de Argentina, Bolivia, Chile y Perú para nidificar y alimentarse durante el invierno, cuando estos lagos se congelan, una alta proporción de sus poblaciones desciende a las planicies centrales de Argentina y la costa de Perú, y algunos individuos de Parina Grande llegan al sur de Brasil. Parinas y Flamencos hacen un uso alternativo y complementario de humedales, que incluye cuerpos de agua cordilleranos a distintas alturas y varios humedales de tierras bajas o de llanura.

Durante la campaña realizada este 2021 se censaron 20 humedales localizados en 2 departamentos del Oeste provincial.

En el Departamento de Antofagasta de la Sierra se realizaron censos en el Salar del Hombre Muerto, Río Los Patos, Lagunas de Antofagasta, Alumbrera, Carachi Pampa, Diamante, Hedionda, Salar de Incahuasi, Laguna Grande, Cabi y Las Peñas; mientras que en Tinogasta se relevaron las lagunas San Francisco, Escondida, Aparejos Norte y Sur, Las Tunas, Verde, Tres Quebradas, Negra y Azul.

Como fue indicado también se censaron otras aves acuáticas que utilizan los mismos humedales, entre las que se hallan otras tan carismáticas y con algún grado de vulnerabilidad en cuanto a su conservación como la Gallareta cornuda (Fulica cornuta), el Chorlo de vincha (Phegornis mitchelli), el Pato castaño (Netta erythrophthalma), la Guayata (Oressochen melanopterus) y numerosas especies migratorias estivales como los Chorlos (Calidris Spp.), Falaropos (Phalaropus sp.), Pitotoys (Tringa Spp.) que provienen desde el hemisferio Norte y las varias especies conocidas como Dormilonas que se desplazan a través de los Andes (Género Muscisaxicola), entre otras.

Es necesario destacar que los humedales Altoandinos y puneños presentan una elevada vulnerabilidad debido a la ocurrencia de ciclos interanuales secos-húmedos (en cuanto a precipitaciones), donde el clima seco y las altas condiciones de evaporación contribuyen a grandes variaciones espaciales y temporales de esos cuerpos que los convierten en lagunas o salares indistintamente.

Además de esta condición climática que incluye periodos de prolongadas sequías, alta radiación solar, fuertes vientos y amplitudes térmicas extremas.

La información obtenida durante estos censos es de vital importancia ya que genera de manera precisa información sobre la distribución, abundancia, sitios de reproducción y riesgos potenciales y actuales, lo que permitirá tener bases técnicas para tomar decisiones de manejo y conservación de los humedales.

Los conteos totales obtenidos para las 3 especies (solo de Phoenicopteridae) dieron como resultados: 17.027 individuos de Parina Chica, 2.465 de Parina Grande y 286 de Flamenco Austral, destacándose la gran concentración de Parinas Chicas en un solo sitio: Laguna Grande, donde se contaron 15.888 individuos de esta especie, lo que representa un importante porcentaje del tamaño poblacional global conocido de esta especie y destaca su importancia; de hecho, Laguna Grande tiene solapadas tres figuras de conservación que garantizan la supervivencia para estas aves, se encuentra dentro de los límites de la Reserva Provincial de Fauna Silvestre de Laguna Blanca (desde el año 1.979), de la Reserva de Biosfera de Laguna Blanca (en 1.982) y finalmente comprende el Sub Sitio Norte del Sitio RAMSAR “Lagunas Altoandinas y Puneñas de Catamarca” (convención a la cual Catamarca adhirió en el año 2.009).