La víctima estaba embarazada de tres meses y había salido a comprar queso y gaseosa para la cena cuando ocurrió el trágico episodio.

Una joven de 21 años, embarazada de tres meses, murió al ser atropellada por dos delincuentes que escapaban de la policía en una moto. La persecución había comenzado en la zona de Morón, se extendió por Ituzaingó y finalizó en Castelar.

La víctima se encontraba junto a su novio en una moto cuando ocurrió el trágico episodio. Había salido a comprar gaseosa y queso rallado para la cena a un negocio que estaba a 10 cuadras.

“Salió 10 minutos a comprar y no volvió más, yo necesito justicia”, dijo su mamá Alejandra en conferencia de prensa y siguió: “Los vecinos me dijeron que la policía venía sin sirena, con las luces apagadas (…) Ellos no tuvieron forma de darse cuenta de que había una persecución”.

“Nos dijeron que el patrullero chocó a los delincuentes y eso hizo que, a la velocidad que venían, ellos embistieran a mi hija”, continuó la mujer.

Tras el accidente, los dos motochorros fueron detenidos, uno de los cuales fue trasladado a un hospital y el otro a una comisaría, donde se descompuso y finalmente también murió, por lo que se inició una segunda causa judicial para investigar si su muerte está vinculada al choque o le sucedió algo en la sede policial.

La mujer contó que la ambulancia tardó dos horas en llegar, y que en primer lugar asistieron a los delincuentes. “No me parece justo, se llevaron a un ladrón en lugar de asistirlo a él”, finalizó la mujer en referencia a su yerno, que tuvo que esperar al menos una hora más.

El caso en el que falleció la joven embarazada está a cargo del fiscal Oscar Marcos, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 de Morón, quien estuvo en el lugar del hecho hasta la madrugada dando directivas.