Las fuerzas de seguridad movilizaron este martes a unos 7.000 efectivos para resguardar la seguridad de los colectivos y de la gente que no se adhirió al paro. El operativo tuvo un costo aproximado de 23 millones de pesos. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, le exigió a los Moyano que se hagan cargo del gasto extraordinario.

Hoy, 1 de mayo, el líder de los Camioneros, Hugo Moyano, le respondió. “Que se lo pague ella”, dijo y recordó que Bullrich hace dos décadas que percibe un salario del Estado. “Hace 20 años que cobra un salario del Estado y no hace nada por el país, absolutamente nada, igual que (Elisa) Carrió que tampoco hace nada para el país“, sentenció.

El gasto que calcula el Estado fue de aproximadamente 180 millones de pesos por el despliegue de efectivos de seguridad y otros cinco millones de pesos por viáticos, adicionales y otros rubros cubiertos relacionados a los hechos de violencia generados.

Moyano padre no participó del acto de ayer, pero hoy se mostró junto a su hijo en el Monumento al Trabajo, en Alem al 800, donde agrupaciones sociales y sindicales instalaron ollas populares contra el ajuste.

Por otro lado, Pablo Moyano reiteró que la movilización de ayer “fue contundente por más que la quieran disfrazar” y reiteró que el frente gremial se volverá a reunir en 20 días para definir nuevas medidas de fuerza.

En este sentido, recordó que a fines de mes comienzan las negociaciones paritarias del gremio que conduce y advirtió que pedirán “arriba de 45% de aumento más un bono de 20 mil pesos”.

Durante un breve contacto con la prensa, Hugo Moyano consideró que “este Gobierno no puede seguir” y reveló que “muchos muchachos se equivocaron y no se van a volver a equivocar”, en referencia a las presidenciales de 2015.

Acompaño al peronismo y a los grupos sociales y al que salga más votado y que esté en mejores condiciones y tenga la mejor la propuesta. Si es Cristina, por supuesto que la acompañaré“, enfatizó.

Finalmente descartó la posibilidad de un nuevo paro: “Lo evaluaremos después”. Y fustigó a la actual conducción de la CGT: “¿Están, existe?”, preguntó con ironía.