Gracias a un dólar y a tarifas de servicios pisados en medio de un proceso electoral, la inflación de agosto fue 2,5% y perforó luego de un año, el piso del 3% en el que se mantenía desde septiembre de 2020.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec acumuló un alza de 32,3% en un año, una variación que supera por algunos puntos el 29% fijado por Martín Guzmán en el presupuesto 2021. En las próximas horas, el ministro de Economía tiene pensado hacer pública su meta inflacionaria para 2022 enviando el proyecto de presupuesto al Congreso de la Nación.

En doce meses, la inflación muestra un alza de 51,1%, mientras que la inflación núcleo -que no tiene en cuenta precios regulados ni estacionales- mostró una suba de 3,1% en agosto. Este dato, el de los precios libres, no varió ni una décima con relación al que se registró en julio pasado. El capítulo de Alimentos y bebidas -el rubro más sensible del IPC- aumentó 1,5% (el mes pasado había sido 3,4%).

Las subas más significativas en el mes se dieron en el rubro Salud y Educación. Ambos mostraron una variación de 4,2% en el mes. Recreación y cultura subió 3,7%, mientras que Prendas de vestir y calzado avanzó 3,4%.

En un informe divulgado hoy, LatinFocus estimó una inflación de 49% en 2022 y de 42,7% en 2023. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA) previó para este año un alza de 48,4%, y para el que viene, de 43,1%. Esta última medida fue aumentando en los últimos meses en base al fuerte incremento de la emisión monetaria del Gobierno, que generó una bola de deuda remunerada (leliqs y pases) en la entidad monetaria que superó los $4 billones.

Fuente / Infobae