Crimen y estafa. Una pareja de Traslasierra, Córdoba, fue condenada en un juicio por jurados por el asesinato de una mujer de 80 años, prima del acusado.

Olga Salvatierra murió el 17 de septiembre de 2019 en el hospital de Villa Dolores, la ciudad más importante del Valle de Traslasierra, Córdoba. La mujer había estado en cama desde abril tras haber sido brutalmente golpeada en un asalto en su casa, pero pronto se supo que había mucho más que una intención de robo detrás del ataque: su primo había contratado al agresor, y antes de eso había estafado a la anciana con cartas supuestamente enviadas por una vidente.

La justicia de Córdoba condenó este miércoles a Vicente Javier Salvatierra a prisión perpetua por el asesinato de Olga, su prima de 80 años, quien murió por los golpes recibidos durante el robo ocurrido el 21 de abril de 2019 en su casa de San José, un pueblo ubicado a 15 kilómetros de Villa Dolores. También fue declarada culpable la esposa del hombre, Felisa Castro, pero por estafa.

Al analizar la escena del robo los investigadores policiales constataron que no estaban los $ 10.000 que la anciana había ganado por la venta de unos novillos: durante el juicio se supo que el pago llegaría el lunes siguiente, 22 de abril. Para ese entonces la mujer agonizaba en el piso del comedor de su casa, donde la encontró uno de sus empleados.

Al investigar el robo (que tardaría meses en convertirse en un caso de asesinato) los efectivos policiales también encontraron una gran cantidad de cartas con la firma de una supuesta vidente, Juana Yanagimoto. Según informó el diario La Voz de Córdoba, esas misivas eran obra de Castro, de 63 años, que buscaba estafar a Olga junto con su marido.

Olga no tenía hijos ni familiares directos, sino que residía por su cuenta en una casa a la entrada de su extenso campo, que en gran parte arrendaba a productores agropecuarios de la zona. Tenía una cierta afición por los temas esotéricos y confiaba en la palabra de videntes y tarotistas, lo que se convirtió en su debilidad ante Salvatierra y Castro.

Según informó el sitio El Doce de Córdoba, los investigadores policiales y judiciales analizaron 21 cartas en las que Salvatierra, de 66 años, le hizo creer a Olga que debía confiar en “Javier” (él mismo) para dejarle su campo y el resto de sus posesiones.

Mediante un estudio psicosemiótico y de perfilación lingüística se comprobó que Olga creía en la “eficacia de los trabajos de curanderismo” de la tal Juana Yanagimoto. Cada una de las cartas, fechadas entre enero de 2018 y marzo de 2019, había sido motivo de un pago de $ 300.

Además aparecieron las respuestas de Olga, de puño y letra, en la casa de Salvatierra y Castro.

Intervención de un menor
Vicente Javier Salvatierra involucró a un adolescente de 17 años, M. J. D., en el robo devenido en asesinato de su prima Olga. El muchacho, que trabajaba para la anciana, declaró en el juicio que todo lo que hizo fue mirar mientras el hombre golpeaba brutalmente a su prima.

Al ser menor de edad al momento del asesinato el adolescente estuvo tres meses recluido en el Complejo Esperanza, un instituto para menores en conflicto con la ley que está ubicado a las afueras de la ciudad de Córdoba.

De regreso en San José, y tras la muerte de Olga, el adolescente se quitó la vida. Salvatierra fue detenido e imputado casi de inmediato gracias a los datos aportados por el muchacho.

Condena por juicio por jurados populares
Antes de morir, y aún sin poder hablar, Olga fue capaz de señalar quién la había golpeado y corroboró así la versión del adolescente.

Salvatierra fue condenado este miércoles a prisión perpetua por homicidio criminis causae agravado por la intervención de un menor de 18 años y por violencia de género.

Castro, que es enfermera en Villa Dolores, fue condenada a tres años de prisión por estafa, y deberá cumplir 40 horas de trabajo comunitario.

Fuente / Minuto Uno