Romina Noemí Calatayud, de 33 años, fue sentenciada a un año de prisión condicional en Salta. A través de cámaras de seguridad en la casa constataron los ataques a los niños.

Romina Noemí Calatayud, de 33 años, fue condenada a un año de prisión condicional por resultar autora penalmente responsable del delito de lesiones leves (dos hechos), en concurso real. Fue denunciada por su empleador, padre de los tres menores de edad a quienes ella atendía como niñera.

El denunciante refirió que la imputada trabajaba en su casa desde hacía cuatro años. Contó que cuando les informaron a sus dos hijos mayores que Calatayud dejaría de prestar servicios en su casa ambos se pusieron muy contentos.

Al indagar la razón les contaron a sus padres que la niñera les pegaba.

Otra señal de alerta fue un comentario de la maestra de su hija, quien les manifestó que la niña estaba triste y retraída.

Además, la pediatra le diagnosticó a otro de sus hijos problemas de piel de origen emocional.

Filmaciones
Ante esto, solicitaron a la empresa de alarmas que habían contratado las filmaciones de las cámaras de seguridad, para chequearlas en su totalidad.

La acusada Romina Noemí Calatayud fue juzgada en un procedimiento abreviado llevado a cabo en la Sala VII del Tribunal de Juicio.

El juez Federico Diez le fijó una serie de reglas de conducta que deberá cumplir durante dos años para conservar la prisión en suspenso: fijar domicilio en la ciudad de Salta e informar al tribunal cualquier cambio; someterse al programa de inserción social y supervisión de presos y liberados; abstenerse de usar estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas; prohibición de establecer contacto y de acercarse a los menores y a sus padres.