Nación inició las gestiones para que se mantengan los programas sociales, en especial el Ingreso Familiar de Emergencia para un sector de trabajadores del país.

La fase primaveral de la pandemia invirtió los términos de las preocupaciones respecto al trabajo golondrina: así como en la irrupción del Covid, las provincias buscaron destrabar el retorno a sus hogares de los trabajadores, ahora avanzan en mecanismos para que puedan salir y garantizar la mano de obra en las cosechas que están por comenzar.

En ese sentido, los gobernadores tienen una doble tarea. En primer lugar, asegurarse la circulación para los trabajadores que en muchos casos deben atravesar medio país para llegar a una plantación. En segundo, se iniciaron gestiones (con poca articulación entre provincias) para que Nación mantenga los programas sociales, en especial el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), a los empleados temporarios de las cosechas, quienes piden trabajar en negro ante el riesgo de no recuperar un beneficio estable por un empleo intermitente.

“La gente no quiere trabajar en blanco porque es incompatible con el IFE. Se lo pedimos a Nación, que consideren que no es lo mismo un empleo temporario que un trabajo en un un comercio”, dijo a Ámbito un ministro de Producción.

También confirmó la situación a este medio el titular de esa cartera en Río Negro, Carlos Banacloy: “Le pedimos al Gobierno nacional un pasaporte que habilite a los trabajadores a ser dados de alta sin que pierdan el IFE”. El funcionario de Arabela Carreras añadió que en noviembre requerirán 7.000 personas para la cereza, cifra que se multiplica por cuatro para la temporada de manzanas y peras. “Hay que buscar una alternativa, porque son personas que por un mes de trabajo pueden perder todos los beneficios. Se tienen que ir incorporando con algún esquema progresivo, con un aporte de Nación”, dijo Banacloy, quien aclaró que se trata de trabajadores “permanentes y continuos” que tienen regularidad y forman parte de las nóminas de personal de las empresas desde hace años.

También las empresas realizan sus propias gestiones. De hecho, el Comité Argentino de Arándanos hizo una petición al ministerio de Trabajo de Claudio Moroni, pero la respuesta no fue favorable. Los golondrina “no estarían comprendidos en el ámbito de aplicación del IFE, en tanto no son trabajadores desocupados, ni informales, porque tienen un vínculo en relación de dependencia vigente”, fue la respuesta enviada por Trabajo a los arandaneros, y a la que accedió Ámbito. Aunque el texto deja abierta una posibilidad por “estar analizando esta especial situación”.

Fuente / Ambito