Un 22 de abril de 1982 nacía en Catamarca un niño que luego saltaría a la fama y sería uno de los embajadores de la música catamarqueña, su nombre: Walter Olmos. Se crió en el barrio Altos de Choya, desde donde se lo vio transitar muchos caminos de su niñez. Empezó su carrera artística en los Bingos, agrupación que le permitió mostrarse en la movida cuartetera local.

Era considerado el sucesor de Rodrigo Bueno, otro cantante de cuarteto fallecido dos años antes que él, el 24 de junio de 2000. Fue con aquel con quien debutó profesionalmente, luego que lo escuchara cantar en el mítico escenario de la Casona.

Pero el destino o esas cosas raras de la vida, quiso que una madrugada del 8 de septiembre de 2002 dejara de existir. Esa noche, Walter junto a unos amigos estaba festejando el último concierto y en un confuso episodio se quitó la vida disparándose un tiro en la cabeza. Se dijo que estaba jugando con un arma calibre 22 cargada con una bala de mayor calibre, la cual no debía haberse disparado.

Con el tema Por lo que yo te quiero (original de Chema Purón, cantautor, compositor y productor español.), Walter hizo una adaptación (tomando la adaptación de La Mona Jiménez del tema original de Chema Purón) y lo transformó en merengue. Fue un éxito total a partir de ahí. Logró vender en pocas semanas la cifra de 150.000 discos, algo inusual en un cantante de cuarteto. Por este motivo y otros fue apodado como La locomotora catamarqueña.