Estas localidades se encuentran a más de 30 kilómetros entre sí y se conectan a través de un camino de alta montaña, el cual manifiesta grandes pendientes y curvas con radios muy pequeños, y transita por el cauce de un rio por aproximadamente 5 kilómetros. Esta vía se ve afectada considerablemente por el efecto que causan las precipitaciones y crecidas en épocas estivales provocando grandes socavaciones y erosionando los taludes, lo que genera derrumbes que cortan el paso vehicular en varias zonas.
Cada año, a partir del mes de marzo, se realiza un trabajo de reconstrucción del camino pero este año, debido a la pandemia, el comienzo de los trabajos se vio demorado, dando inició recién el 10 de agosto.