Desde el viernes, se pueden consultar en su web más de 100 términos bajo análisis. “Elle” es la mayor novedad, tras las polémicas por el lenguaje inclusivo.
En las redes sociales, muchos usuarios tomaron la inclusión del pronombre “elle” como un gesto de apertura de académicos que supieron rechazar el uso del lenguaje inclusivo. Otro término que aparece es “cisgénero”, designado como “el correlato opuesto de transgénero: designa a las personas en las que el sexo biológico y la identidad de género coinciden”. Y agrega: “Ya existe una propuesta de adición de esta palabra al diccionario”.
¿Otros términos bajo análisis? El catálogo es extenso. Entre ellos, en un 2020 marcado por la pandemia, aparece “encuarentenar”, definido como “un derivado válido creado sobre la voz cuarentena. Se documenta, principalmente en el español de América, junto a otros derivados, como cuarentenar y cuarentenear. Todos ellos están ya en proceso de incorporación al DLE”, es decir, al Diccionario de la Lengua Española.
También se da cuenta de la palabra “feminazi”, descripta como “un acrónimo de feminista y -nazi (elemento actualmente usado en voces compuestas para añadir una matiz de intransigencia y totalitarismo a algunos términos) que se emplea con intención despectiva con el sentido de ‘feminista radicalizada’. Por el momento no figura en el DLE”. Una primera versión de esta definición se había presentado en 2018 a través de Twitter, lo que causó una polémica.
La RAE también estudia la circulación del anglicismo “influencer” -recomiendan el uso de “influyente”- y “austericidio” neologismo utilizado para “expresar el suicidio por austeridad”.
La semana pasada, el director de la Real Academia, Santiago Muñoz Machado, encabezó el lanzamiento del nuevo portal de la institución, que incorpora documentos y facilita el acceso a consultas rápidas sobre el idioma. En la presentación, se indicó que que si en el siglo XVIII la RAE sentó las bases del español con la ortografía y la gramática, en el XIX luchó por el mantenimiento de su unidad y en el XX apostó por el panhispanismo, el siglo XXI es el de la Academia digital.