A las 7 de la mañana del domingo, los efectivos policiales que se relevaban en la Subcomisaría de Villa Balnearia, en Santiago del Estero, fueron sorprendidos por niño de 12 años, que desesperadamente les pedía ayuda ya que su madre estaba siendo salvajemente agredida por su padre. Con la premura que demandaba el hecho, los policías subieron en el móvil y se trasladaron al domicilio donde se estaba produciendo el hecho de violencia de género.
Cuando los policías ingresaron al patio, desde una ventana que da al fondo de la vivienda los atendió un sujeto que ya tenía pedido de aprehensión por parte de la Justicia. En esa circunstancia, los efectivos establecieron un diálogo con éste —el cual es muy conocido en el ámbito delictual. El hombre manifestó que su mujer se encontraba bien, y permitió el ingreso de la policía al inmueble.
Una vez adentro de la casa, encontraron a la víctima acostada en un colchón tirado sobre el piso, y tapada con una sábana. Cuando los guardianes del orden se acercaron a la mujer, el sujeto se abalanzó sobre la misma, y comenzó a abrazarla fuertemente. Ante ese cuadro, los efectivos le solicitaron que soltara a la mujer, pero ante la negativa del hombre procedieron a reducirlo.
Una vez liberada, los policías observaron a la damnificada, la cual presentaba lesiones compatibles con golpes. Según fuentes policiales, la víctima presentaba signos de haber sido golpeada con dureza en el rostro.
A pesar de no haber denuncia, la Fiscalía actuó de oficio y ordenó que el acusado quedara alojado en la alcaldía de la Departamental 6. El sujeto es muy conocido en el ámbito delictivo con su apelativo de “King Kong”, (40), y cayó en manos de la Justicia por diversos tipos de hechos, principalmente por hurtos, peleas en riña y lesiones.
Fuente / El Liberal