“En el contexto del plan que Falabella está llevando a cabo para hacer sustentable su operación en Argentina, la Compañía cerrará las tiendas por departamento ubicadas en Rosario, Martínez y en la calle Florida en la Ciudad de Buenos Aires”, informó la empresa a través de un comunicado.
“Al igual que en los casos anteriores, este proceso contempla un plan de retiro voluntario para todos los colaboradores de las tiendas que cesarán sus actividades. Falabella seguirá operando a través del e-commerce”, agregó el texto.
Los cálculos indican que las tres sucursales en cuestión empleaban en total a unas 500 personas. En septiembre del año pasado, Falabella había anunciado oficialmente que se encontraba evaluando “opciones de rentabilización” de las operaciones de sus filiales en la Argentina, que incluían el ingreso de un socio estratégico. También señalaban que a partir de ese momento comenzaban un proceso de cierre de algunas de sus tiendas en el país y un plan de retiro voluntario para sus empleados. La empresa chilena dueña de Falabella también anunció en aquel momento la posible venta de la cadena Sodimac, su negocio de venta de materiales para la construcción.
La cadena de tiendas departamentales llegó a tener 10 sucursales en todo el país. Las tres que se cerrarán eran las últimas que quedaban.
“Es una decisión política, no hay problemas de recaudación o venta, es una decisión del grupo. Es un combo, la tasa de retorno no es la prevista, en su país de origen tienen menos ingresos y deciden irse del país”, agregó el dirigente gremial.