El ataque se produjo después de dos hechos similares perpetrados recientemente que dejaron un total de 18 muertos en el país y avivaron el debate sobre la proliferación de armas.
Cuatro personas, entre ellas un niño, murieron a manos de un hombre que abrió fuego en los Estados Unidos en un edificio de oficinas ubicado en la ciudad de Orange, al sur de Los Ángeles, en el estado de California.
Según informó la policía, este tiroteo, ocurrido ayer, se produjo después de dos ataques similares perpetrados recientemente que dejaron un total de 18 muertos en Estados Unidos y avivaron el debate sobre la proliferación de armas en el país.
El atacante, cuyas motivaciones se desconocen de momento, también resultó herido de bala tras la intervención de la policía y se encuentra en estado crítico.

