A Marcelino Abad, nacido el 1° de enero de 1900, no le bastó con ser reconocido como la persona más longeva de Perú, sino que fue por más: hoy, es una de las personas más longevas en haberse vacunado contra el COVID-19.
Abad, que vive en un caserío de la región andina de Huánuco, fue inoculado por el personal de salud en su propia vivienda. Sin embargo, no fue tarea fácil.
Y es que, para llegar hasta el domicilio de Abad, la brigada de vacunadores tuvo que caminar hasta tres horas por montañosos caminos rurales con los inoculantes a cuestas.