En la oportunidad, estuvo presente María Isabel Espeche, madre de la catamarqueña víctima de femicidio y con cuyo nombre se bautizó el espacio en reconocimiento a la joven que impulsó la lucha para la erradicación de las violencias machistas. En esta etapa se formó al equipo técnico del Centro de Integración Comunitaria (CIC) Norte y a integrantes de las organizaciones sociales Somo Barrios de Pie y Marea Feminista.
María agradeció que la Escuela lleve el nombre de su hija y remarcó que a través de esta herramienta se podrá concientizar a las personas “que las mujeres no somos un objeto, no somos una cosa, cuando se dice que no es no”. La madre de Brenda Micaela también instó a la comunidad a terminar con los femicidios y consideró que sería positivo que el Poder Judicial se capacite en perspectiva de género porque “en realidad ellos son quienes toman las decisiones sobre los violadores y abusadores”. “Los felicito por este proyecto que llevaron adelante, es fuerte decir esto pero mi hija se fue y nos dejó una misión, que nosotros quedemos luchando por las chicas para que nunca más vuelva a suceder y se acabe con este flagelo” cerró María.
En la ocasión también estuvo presente la secretaria de Mujeres, Géneros y Diversidad, María Carrizo, quien destacó la participación de la familia de Brenda Micaela por “la gran fortaleza que tienen” y además por que su hija logra transformar el dolor en capacitación y política pública “para que se hable de violencia en todos los espacios”. A la vez la funcionaria del Ejecutivo saludó la participación de las organizaciones sociales ya que las mismas “son transformadoras de derechos y promotoras de los reclamos sociales”.
La presidenta de la Cámara de Diputados y Diputadas, Cecilia Guerrero, también agradeció a María al permitir generosamente que la Escuela Popular de Género lleve el nombre de su hija como “emblema en la lucha contra la violencia de género y la violencia machista”.
En este marco, indicó que para la Institución parlamentaria adquiere valor “poder llegar a las organizaciones sociales puesto que significa brindar a todos los compañeros y compañeras que las integran las herramientas con la que contamos a fines de que inicien un proceso de deconstrucción sobre todo lo que nos fueron inculcando en una sociedad patriarcal, machista y que coloca a la mujeres y las diversidades en una situación de desigualdad”.
“Nadie es posesión de nadie, todos somos seres humanos dignos, con derechos, con derecho a la autonomía y a decidir sobre nuestros cuerpos y vidas” continuó Guerrero para remarcar que la Escuela “aspira a llevar a Brenda como una bandera para las nuevas generaciones, para que nunca más nuestra sociedad permita ni un resquicio a las conductas violentas y empecemos a transformarla en una sociedad basada en el amor, respeto, igualdad y la equidad”, agregó.