Se trata de un policía, su hijo y un sobrino detenidos desde octubre pasado, quienes ayer fueron liberados bajo caución. Seguirán vinculados a la causa.
Las tres personas que fueron acusadas de haber abusado sexualmente de una mujer en octubre del año pasado fueron liberadas por disposición del Juzgado de Control de Garantías de Belén, que entendió que no había elementos para mantener la prisión preventiva.
Cabe mencionar que el 17 de octubre del año pasado, la víctima había denunciado a tres personas por abusos sexuales.
De acuerdo publica diario El Ancasti, ayer a la mañana se dio a conocer la resolución de la audiencia que se había desarrollado la semana pasada en la que la fiscal de la Tercera Circunscripción Judicial, Marina Villagra, había pedido que se dicte la prisión preventiva y que los acusados Rodrigo Hernán Ruiz, el policía Edgardo de la Cruz Roldán y su hijo Cristian Roldán sigan privados de la libertad.
El juez de Control de Garantías de la Tercera Circunscripción Judicial subrogante, Miguel Ángel Aybar, hizo lugar al planteo de la defensa de los acusados, Luciano Rojas, y dispuso el recupero de libertad de los tres, previo cumplimiento de una caución por $100.000. La caución fue cumplida y los tres ya habían recuperado la libertad. En el fallo se especificó que los acusados deben cumplir una serie de restricciones, entre ellas la de mantener contacto con la víctima.
Días atrás, la abogada de la querella, Silvia Barrientos, había solicitado protección para la damnificada ya que denunció que había sufrido amenazas al igual que sus hijos.
Esto fue mencionado en una carta publicada por la familia de la víctima, quienes pidieron que los sospechosos no sean liberados.
“Hasta el día de hoy sueña con aquella noche en la que la despojaron de su integridad física y psicológica, y se despierta llorando, ese momento no se borra de su mente, y ni las lágrimas de cada crisis de llanto logran apaciguar el dolor que lleva dentro”, señalaron.
“Hasta el día de hoy sueña con aquella noche en la que la despojaron de su integridad física y psicológica, y se despierta llorando, ese momento no se borra de su mente, y ni las lágrimas de cada crisis de llanto logran apaciguar el dolor que lleva dentro”, señalaron.
