La lava proveniente del volcán en la isla española de La Palma, que entró en erupción el 19 de septiembre, alcanzó el mar esta noche, según el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), por lo cual los habitantes de la zona han sido confinados para evitar que entren en contacto con los gases tóxicos.
Las viviendas “ahora mismo están a dos kilómetros, hay seguridad suficiente, no creo que lleguen los gases a esos barrios”, afirmó a la televisión canaria Juan Miguel Rodríguez, alcalde de Tazacorte, la localidad aledaña a la zona donde la colada alcanzó el mar.
Por la erupción más de 6.000 personas han tenido que abandonar hasta ahora sus hogares, pero no ha habido heridos ni muertos, aunque sí importantes daños materiales.
La colada de lava ya ha arrasado 656 edificaciones -no todas viviendas- y cubierto 268 hectáreas en esta isla de 85.000 habitantes que vive del cultivo del plátano y del turismo, según el sistema de medición geoespacial europeo Copernicus, precisó AFP.