El agónico gol de su equipo en el último minuto, que le valió el empate, desembocaron en una celebración que le costó la vida por un infarto.
En un partido correspondiente a la novena fecha de la Segunda División del fútbol egipcio, Al-Majd perdía ante Al-Zarqa, cuando en tiempo de descuento, específicamente a los 48 del complemento, apareció Mohamed Essam para anotar el gol agónico del empate.
La hinchada estalló, e incluso los jugadores en el banco de suplentes y el cuerpo técnico del Al-Majd. En esas circunstancias, el entrenador Al-Majd Al-Iskandari salió a gritar el gol y a celebrar con tal intensidad que le produjo una “fuerte caída del flujo sanguíneo”.
Así fue trasladado a un nosocomio local, pero no pudo llegar con vida pese al tratamiento de emergencia que se le brindó en la ambulancia. “Murió antes de llegar al hospital”, confirmaron directivos del club Al-Majd de Alejandría.